Un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en prisión a cuatro hombres identificados como Leobanis de Jesús Mafioli López, conocido como ‘Leo’, Dairo Enrique Herrera Pinto, Carlos Andrés García Morales y Carlos Andrés Navarro Torres, acusados por la Fiscalía General de la Nación de conformar una banda dedicada a secuestrar y robar turistas en Cartagena mediante el uso de aplicaciones de citas. Los implicados enfrentan cargos por homicidio agravado, secuestro extorsivo agravado, concierto para delinquir agravado y ocultamiento de elementos materiales probatorios, en una serie de delitos cometidos entre 2024 y 2025, incluyendo el asesinato de un ciudadano ruso ocurrido en octubre de 2025.
La organización criminal operaba contactando a sus víctimas a través de apps de citas, citándolos en zonas turísticas de Cartagena para luego trasladarlos a fincas en Turbaco, en el departamento de Bolívar, y al corregimiento de Bayunca, donde los intimidaban, despojaban de sus pertenencias, dispositivos electrónicos y vaciaban sus cuentas bancarias utilizando un datáfono. La decisión judicial se tomó tras operativos de registro y allanamiento en los que se halló el dispositivo electrónico clave para los robos, y un fiscal especializado de la Seccional Bolívar formuló los cargos durante las audiencias.
Al menos siete víctimas extranjeras y un crimen brutal
Las autoridades han documentado al menos siete incidentes contra turistas de nacionalidades como Canadá, México, Brasil, El Salvador y Rusia, en un contexto de creciente violencia contra visitantes extranjeros en ciudades turísticas entre 2024 y 2025. En el caso del ciudadano ruso, la víctima fue golpeada, agredida con un arma cortopunzante, estrangulada, su cuerpo incinerado y abandonado en una finca de Turbaco, lo que vinculó directamente a la banda con el homicidio agravado.
La investigación permanece abierta, con la posibilidad de identificar más víctimas y determinar si la red delictiva se extendió a otras ciudades turísticas del país, lo que representa un duro golpe a la seguridad de los visitantes en la costa Caribe y subraya la necesidad de mayor vigilancia en el uso de plataformas digitales para encuentros sociales.












