Una juez de control de garantías dictó medida de aseguramiento en centro carcelario contra Wilson Sarria, recapturado por el delito de tentativa de feminicidio agravado en contra de su expareja sentimental, a quien atacó violentamente el domingo 4 de enero de 2026 en un conjunto residencial del barrio La Estancia, en Ciudad Bolívar, al sur de Bogotá. Sarria, quien acumula doce anotaciones judiciales previas por porte ilegal de armas, violencia intrafamiliar, hurto y estafa, aceptó los cargos durante la audiencia y ahora enfrentará el proceso desde la cárcel, tras un operativo conjunto de la Policía de Bogotá y la Seccional de Investigación Criminal.
El agresor ingresó al conjunto haciéndose pasar por vigilante de seguridad, luego de pagar 50.000 pesos al guarda para que le permitiera el acceso, y persuadió a la víctima para que abriera la puerta de su apartamento. Inmediatamente le propinó un golpe en el rostro que la hizo caer al suelo, la amenazó de muerte, la obligó a quitarse la ropa y abusó sexualmente de ella mientras la mantenía amarrada de manos con un cable. Además, intentó asfixiarla utilizando un cuchillo, un cable de parabólica y sus propias manos, hurto objetos de valor del lugar y realizó transferencias no consentidas por dos millones de pesos desde el celular de la víctima. Los vecinos, alertados por los gritos de auxilio, intervinieron, encontraron a la mujer amarrada, desnuda y con golpes visibles en el rostro, espalda y cuello, además de rastros de sangre, y retuvieron a Sarria hasta la llegada de la Policía.
Detalles del ciclo de violencia y fallas en la protección
La víctima había padecido un ciclo de violencia durante los seis meses de relación con Sarria, por lo que solicitó medidas de protección, incluyendo una orden de alejamiento, y se había mudado para resguardarse. Inicialmente, tras la captura en el sitio del ataque, Sarria fue liberado horas después con cargos menores por lesiones personales, lo que generó críticas por fallas en la protección inicial. La Fiscalía General de la Nación y el teniente coronel Óscar Chauta, oficial de la Guarnición Policía de Bogotá, lideraron la investigación que culminó con una nueva orden de captura el 14 de enero, aunque la audiencia de aseguramiento se aplazó inicialmente. Nicolás López, hijo de la víctima, y sus familiares exigen ahora un avance judicial rápido sin revictimización.
“El hombre ingresó al conjunto residencial y, haciéndose pasar como vigilante, persuadió a la víctima para que abriera la puerta de la vivienda e inmediatamente le propinó un golpe en la cara que la hizo caer al suelo. Luego, la amenazó de muerte, obligó a quitarse la ropa y abusó sexualmente, mientras la mantenía amarrada de manos con un cable”
Fiscalía General de la Nación
“Usted ya lo ha cogido y lo ha soltado”
Víctima, a agentes de Policía
El caso resalta las deficiencias en los mecanismos de protección para mujeres en situación de violencia de género en Bogotá, donde pese a las denuncias previas y las medidas judiciales, el agresor logró acceder nuevamente al hogar de la víctima. La juez, al imponer la medida intramural, busca evitar riesgos futuros mientras se adelanta el proceso penal por tentativa de feminicidio agravado, hurto y abuso sexual, en un contexto de creciente preocupación por estos delitos en la capital.















