Un juez de control de garantías ordenó prisión intramuros para Jesús Acosta Lizardo, procesado por tentativa de homicidio tras golpear brutalmente a María Quevedo, propietaria de la pastelería Rü Patisserie, ubicada en el norte de Bogotá, en la localidad de Usaquén. La agresión, ocurrida el 23 de julio de 2026, dejó a la víctima con fractura de nariz, aproximadamente 80 lesiones en distintas partes del cuerpo y desprendimiento parcial del cuero cabelludo, según el dictamen médico de la Clínica Reina Sofía, donde fue atendida de urgencia.
De acuerdo con la investigación de la Fiscalía y las imágenes de las cámaras de seguridad del local, la discusión entre Acosta Lizardo, quien había trabajado apenas dos semanas en el establecimiento, y la dueña escaló a una agresión física cuando el imputado reclamaba el pago de su remuneración laboral. En los videos se observa cómo el agresor toma a la víctima del cabello, la arrastra hacia la parte trasera del local, la golpea y la empuja contra una matera. Tras incorporarse, la mujer vuelve a ser atacada hasta quedar tendida en el piso.
La decisión judicial y las amenazas de muerte
Durante la audiencia, la jueza de control de garantías destacó que la propia secuencia de los videos fue determinante para imponer la medida de aseguramiento intramuros. “En primer lugar, la propia secuencia que muestran los videos que fueron exhibidos en esta audiencia”, señaló la jueza para justificar la decisión. Además, la Fiscalía reveló que, tras la golpiza, Acosta Lizardo habría advertido a María Quevedo que regresaría a matarla si ella denunciaba, lo que incrementó el riesgo para la víctima y la probabilidad de que el procesado no compareciera al proceso o intentara obstruir la justicia.
“Luego de una discusión relacionada al parecer con el pago de la remuneración que exigía el imputado por su trabajo, la situación escaló hacia una agresión física”, explicó la jueza al describir los hechos.
Jueza de control de garantías
Las imágenes de seguridad también mostraron cómo la víctima logró incorporarse después del primer impacto, pero el ataque continuó hasta que su cabeza golpeó nuevamente contra la matera. “Posteriormente, se observó que ella logra incorporarse, y al continuar el episodio de agresión es empujada y su cabeza impacta contra una matera”, detalló la jueza. La imputación formal es por tentativa de homicidio, y la orden de prisión preventiva se dictó con base en el riesgo procesal y la gravedad de las lesiones sufridas por María Quevedo, quien aún se recupera en la Clínica Reina Sofía.










