Jueza que ordenó disculpas a De la Espriella había apoyado a su rival Cepeda

Compartir en redes sociales

La jueza Xinia Rocío Navarro Prada, titular del Juzgado 129 Penal Municipal de Bogotá, ordenó al excandidato presidencial Abelardo de la Espriella retractarse y ofrecer disculpas públicas a la periodista Laura Rodríguez por expresiones consideradas discriminatorias durante su participación en el programa de televisión Piso 8, grabado el pasado 12 de mayo de 2026. Sin embargo, el fallo, notificado antes del 13 de mayo, quedó envuelto en una controversia luego de que usuarios en redes sociales divulgaran publicaciones previas de la jueza en las que expresaba abierta admiración por Iván Cepeda Castro, rival político de De la Espriella en la segunda vuelta electoral del 31 de mayo de 2026, elección que cerró con 10.361.499 votos para De la Espriella frente a 9.688.361 para Cepeda.

La providencia judicial ordenó a De la Espriella publicar un mensaje de disculpas en un plazo máximo de 48 horas tras la notificación, reconociendo la importancia de la participación femenina en la democracia y enfatizando que las mujeres votan basadas en su inteligencia y discernimiento. El excandidato cumplió con la medida la mañana del 13 de mayo, ofreciendo sus disculpas a Laura Rodríguez mediante un comunicado publicado en sus redes sociales. “Entiendo que, aunque no haya existido intención de mi parte de ofender y mucho menos de irrespetar, si una mujer se siente incómoda, un caballero tiene la obligación moral de ofrecer disculpas”, señaló De la Espriella, quien agregó que todo ocurrió en el contexto humorístico del programa, donde los anfitriones hicieron comentarios sobre sus partes íntimas y un supuesto implante de silicona, y él siguió la línea con otra broma sin malicia ni morbosidad, usando una foto de sus redes sociales.

El trasfondo de la polémica

La controversia no se centró en el contenido del fallo en sí, sino en el perfil de la jueza que lo firmó. Las publicaciones de Navarro Prada en la red social X que salieron a la luz la muestran como una ferviente seguidora de Iván Cepeda. En un mensaje del 1 de junio de 2026, la jueza escribió: «Que valiente es el compañero Iván Cepeda Castro. Sus luchas políticas y personales nos enorgullecen». Pero los vínculos no se detienen allí; en una publicación del 3 de noviembre de 2019, mencionó al padre de Cepeda, el exsenador asesinado Manuel Cepeda Castro: “Siempre en nuestra mente estará el camarada Manuel Cepeda. Hoy su valiente hijo Iván Cepeda Castro nos llena de orgullo e inspiración. Estaré conectada al documental. Fraternal abrazo senador”. Y el 4 de octubre de 2019, fue aún más explícita: “#YoEstoyConIvanCepeda por su inteligencia, coherencia, valentía y constancia. Nadie te callará porque la verdad debe salir a la luz. Es mucho el cariño y la admiración que tengo. Gracias por todo lo que haces por Colombia. Digno hijo de los Compañeros Manuel Cepeda y Yira Castro”.

“Entiendo que, aunque no haya existido intención de mi parte de ofender y mucho menos de irrespetar, si una mujer se siente incómoda, un caballero tiene la obligación moral de ofrecer disculpas”

Abelardo de la Espriella, excandidato presidencial

El descubrimiento de estos mensajes puso bajo escrutinio la imparcialidad de la jueza, generando un intenso debate en redes sociales sobre si su decisión estuvo influenciada por su afinidad política con Cepeda, quien perdió las elecciones presidenciales de 2026. El fallo, que buscaba proteger los derechos fundamentales de igualdad, dignidad y participación política sin discriminación de la periodista Laura Rodríguez, se vio así empañado por las sospechas de parcialidad. Mientras tanto, De la Espriella cumplió la orden judicial y reiteró en sus disculpas que no hubo intención de ofender, describiendo el incidente como una broma en un contexto humorístico que lamenta profundamente. La situación deja en el aire preguntas sobre la independencia judicial y el uso de las redes sociales por parte de los funcionarios del poder judicial, en un caso que entrelaza el humor televisivo, la discriminación de género y las pasiones políticas de una campaña presidencial recién concluida.

Sigue leyendo