Una jueza de control de garantías negó la solicitud de la Fiscalía de imponer medida de aseguramiento en centro carcelario contra el cantante Stiven Mesa Londoño, conocido como Blessd, y otros tres investigados por el presunto secuestro de Andrés Felipe Sánchez Quintero, el imitador del artista Ozuna. La decisión se tomó durante las audiencias previas a la publicación de este artículo, luego de que la togado considerara que no existe una inferencia razonable para sostener la configuración del delito de secuestro extorsivo, pues la Fiscalía no aportó suficientes elementos para demostrar que hubo una privación de la libertad. Los otros implicados son Santiago Jaramillo, conocido como “Dímelo Jara” y manager del cantante; Laura Moreno, abogada; y Julián Giraldo.
La investigación comenzó por la denuncia de Andrés Felipe Sánchez, quien afirmó haber sido retenido contra su voluntad, amenazado y presionado durante una reunión que se llevó a cabo en la disquera de Blessd, en Medellín. Según su versión, le exigieron firmar un contrato para impedir que organizara presentaciones del imitador de Ozuna, le quitaron el celular, fue agredido físicamente y amenazado con armas, y recibió una llamada del cantante amedrentándolo verbalmente. Sin embargo, otro participante en el encuentro, identificado como Jefferson –el propio imitador de Ozuna–, permaneció en el lugar bajo las mismas circunstancias y no denunció un secuestro, lo que debilitó la hipótesis de la Fiscalía. La jueza concluyó que la reunión fue para discutir el uso del nombre y la marca de Blessd, no para tender una trampa.
El argumento judicial y el futuro del proceso
El abogado Milton Perdomo, en entrevista con Infobae Colombia, aclaró que la decisión de la jueza no es una resolución definitiva sobre la imputación de los hechos, sino que establece que no es necesario privar de la libertad a los investigados mientras el proceso avanza. La determinación de fondo sobre la existencia del delito y la responsabilidad de cada uno quedará en manos del juez de conocimiento, quien no tendrá en cuenta los argumentos de esta jueza. De ser declarados culpables, los imputados se enfrentarían a una condena de entre 25 y 40 años de prisión. El siguiente paso es la fase de acusación, en la que la Fiscalía presentará formalmente los cargos y las partes solicitarán pruebas; luego se llevará a cabo una audiencia preparatoria y, finalmente, el juicio oral.












