Jacobo Pimentel, jugador del Boyacá Chicó, resultó herido con contusiones en la cabeza y un corte en el labio tras un tenso enfrentamiento con jugadores de Millonarios en el túnel que conecta la cancha con los camerinos del Estadio La Independencia en Tunja, minutos después de la victoria 2-1 de los boyacenses sobre el equipo embajador en la fecha 11 de la Liga BetPlay. El incidente, que involucró empujones y reclamos entre ambas plantillas, requirió la intervención de la Policía y el personal de logística para calmar los ánimos, en medio de versiones contradictorias sobre cómo se produjeron las lesiones del futbolista local, quien ni siquiera había participado en el partido.
Según la versión del Boyacá Chicó, Pimentel fue empujado por jugadores rivales, incluyendo al delantero Leonardo Castro y al arquero Diego Novoa, lo que provocó que cayera contra una pared y sufriera las heridas, mientras que una fuente del club Millonarios, citada por Gol Caracol, sostiene que el jugador intentó agredir a miembros de su equipo e irrumpir en su camerino, tropezando en unas escaleras durante la discusión y la intervención policial, lo que le causó el golpe en la cabeza. El dirigente boyacense Eduardo Pimentel relató que el altercado ocurrió en el túnel de entrada a los camerinos, donde comenzaron los gritos sobre una supuesta agresión a un jugador de Chicó que ni siquiera jugó, y precisó que lo abrieron sin puño pero con un empujón que lo hizo caer, seguido de más agresiones, lo que llevó a que sus compañeros intentaran defenderlo.
Reacciones y llamado al juego limpio
El entrenador de Boyacá Chicó, Jhon Jaime Gómez, no escatimó en críticas hacia el rival, destacando la grandeza de Millonarios pero cuestionando la actitud de sus jugadores experimentados. El partido ya había estado marcado por la tensión, con la expulsión del capitán millonario David Macalister Silva por protestas al árbitro Héctor Rivera y una tarjeta amarilla para Diego Novoa desde el banco por similares reclamos. Estos incidentes post-partido reflejan un patrón de roces entre rivales en la Liga BetPlay, aunque hasta el momento no hay un pronunciamiento oficial que confirme responsabilidades.
“Millonarios es un equipo que todos sabemos que es muy grande, y es más las veces que gana que las que pierde. Llamamos al juego limpio, que aprendan a perder; que actitudes que tienen jugadores tan profesionales, con tanta experiencia, atacar a un solo jugador del Boyacá Chicó simplemente porque el resultado no se les dio…”
Jhon Jaime Gómez, entrenador de Boyacá Chicó
“La invitación a los actores de hoy, de Millonarios, que agredieron vilmente a uno de nuestros compañeros, estando solo, me parece que es un tema que Millonarios como club y sus directivas analicen. En el fútbol colombiano esto no puede pasar”
Jhon Jaime Gómez, entrenador de Boyacá Chicó
“La verdad no fue en el camerino, fue en el túnel de entrada a los camerinos. Entrando al camerino comenzaron a gritar que estaban agrediendo jugadores de Millonarios en tumulto a un jugador de Boyacá Chicó que ni siquiera estaba jugando”
Eduardo Pimentel, dirigente de Boyacá Chicó
“Lo abrieron, no fue con puño, sino que lo empujaron y cayó contra una pared y se rompió la cabeza. Después lo siguen agrediendo”
Eduardo Pimentel, dirigente de Boyacá Chicó
“Tengo entendido que fue el señor Leonardo Castro y el arquero Novoa. Es una situación muy desagradable porque todos los compañeros quisieron entrar a defender”
Eduardo Pimentel, dirigente de Boyacá Chicó
“La información que yo tengo es que él intentó agredir a unos jugadores nuestros e intentó entrar a nuestro camerino. En la discusión y la intromisión de Policía y logística, Jacobo se tropieza en unas escaleras y se rompe la cabeza contra una esquina de una pared”
Fuente del club Millonarios, citada por Gol Caracol
Este episodio deja en entredicho la deportividad en el fútbol colombiano, donde las pasiones del clásico regional entre Boyacá Chicó y Millonarios escalan más allá del pitazo final, exigiendo una revisión por parte de las autoridades del balompié para evitar que tensiones como la expulsión de Silva o las protestas de Novoa se prolonguen en actos de violencia en los túneles de los estadios.











