La tensión se apoderó del ambiente en el América de Cali a menos de 24 horas de su crucial partido contra Fortaleza. El plantel profesional decidió no realizar la concentración previa al encuentro programado para el 29 de octubre en el Estadio Olímpico Pascual Guerrero, como medida de presión ante un presunto incumplimiento en el pago de sus salarios correspondientes al mes de septiembre. La información, que se conoció el pasado 28 de octubre, fue revelada inicialmente por el medio especializado América en la Red, que detalló que la decisión de los jugadores responde a asuntos económicos del club, aunque el equipo mantiene su disposición a presentarse y competir con normalidad, llegando por separado directamente al estadio.
El gerente del club escarlata, Iván Vélez, ya había anticipado la delicada situación financiera que atraviesa la institución. En declaraciones al medio Zona Libre de Humo el pasado 26 de octubre, Vélez reconoció públicamente las dificultades: “En lo económico, para nadie es desconocimiento que no hemos estado al día, hemos estado un poco atrasados, pero los chicos lo han dado todo por este equipo”. Mientras la administración busca alternativas para ponerse al día con los pagos, la Acolfutpro, la asociación de futbolistas, sigue de cerca el conflicto desde Bogotá para garantizar que los jugadores queden al día, según reportó el periodista local “JJ” Morales.
Un contexto de lucha en dos frentes
La medida de los jugadores, que buscan que se les pague el sueldo de septiembre, ocurre en un momento clave para el club. El América de Cali ya tiene asegurado su pase a los cuadrangulares de la Liga BetPlay y se encuentra disputando las semifinales de la Copa Colombia. A pesar de la presión, el equipo está concentrado en el partido contra Fortaleza, correspondiente a la fecha 5 del campeonato local, que resulta vital para la obtención del “punto invisible” que se otorga al primero y segundo de la tabla en la fase Todos contra Todos. El conjunto ‘escarlata’ suma 31 puntos en la tabla y sigue firme en su objetivo de clasificar a la Copa Libertadores 2027 y luchar por su anhelada estrella 16.
En paralelo a la crisis económica, el club avanza con iniciativas tecnológicas para mejorar la experiencia de sus hinchas. Durante el partido del 29 de octubre, América de Cali y Tuboleta pondrán a prueba el sistema FacePass de reconocimiento facial en la tribuna Oriental del Pascual Guerrero. La prueba piloto, que involucrará a 270 abonados mayores de edad voluntarios, busca medir el funcionamiento y el impacto en la logística de acceso. “FacePass funciona mediante un registro previo en el que el usuario vincula su identidad a través de datos biométricos”, explicó el América de Cali según lo citado por el diario El País. La institución espera reducir en un 60% los tiempos de ingreso al estadio, logrando un tiempo promedio de dos segundos por hincha, y pretende identificar a quienes provoquen desmanes durante los partidos. Hasta el cierre de esta edición, el club no se ha pronunciado oficialmente sobre la situación salarial de sus jugadores, pero se espera una resolución que permita al equipo salir al campo con la mente puesta en el triunfo.










