La crisis económica que atraviesa el Deportivo Pereira desde finales de 2025 llegó a un punto de quiebre total. Los jugadores del plantel profesional, a través de la asociación Acolfutpro, anunciaron que no se presentarán al partido del viernes 30 de octubre ante Jaguares de Córdoba, válido por la quinta fecha de la Liga BetPlay 2026-II, si el club no les paga la prima legal y el salario correspondiente al mes de septiembre. La decisión, que implica no asistir a la concentración previa en el estadio Hernán Ramírez Villegas, fue comunicada públicamente y pone en vilo la realización del encuentro programado para las 4:00 p.m. Los futbolistas esperaban una respuesta a la reunión solicitada para el 29 de octubre a las 3:00 p.m., pero los directivos no dieron señales, lo que precipitó la amenaza de una nueva suspensión del partido.
La situación es insostenible para un equipo que ya vio partir a varios jugadores por la falta de pagos y que tuvo que terminar la temporada anterior con juveniles. A la crisis financiera se suman las sanciones de la FIFA, que le prohíben al club inscribir nuevos futbolistas hasta que se ponga al día con sus obligaciones. En este contexto, los periodistas deportivos Samuel Duque y Mauricio Vidal han sido voceros de la grave situación. «No jugarán si no se realizan los pagos correspondientes», advirtió Acolfutpro en un comunicado, mientras que Duque insistió en que «siguen sin pagarse los salarios atrasados a los jugadores del Deportivo Pereira». La gota que rebosó la copa fue la decisión de la directiva de estampar los uniformes de las divisiones inferiores para suplir al equipo profesional, una medida que Vidal denunció contundentemente: «Los directivos mandaron a estampar los uniformes de las inferiores para el partido».
Un regreso agridulce al Hernán Ramírez Villegas
La crisis deportiva y económica se cruza con un hecho histórico: el equipo vuelve a su casa, el estadio Hernán Ramírez Villegas, después de casi un año de jugar como local en Armenia, Yopal y Palmira debido a la remodelación del escenario. Sin embargo, el regreso será sin público, pues el sismo que afectó la región dejó daños estructurales en las tribunas occidental y sur, lo que obligó a instalar un Puesto de Mando Unificado para el eventual partido. La remodelación incluyó césped híbrido, pista atlética, iluminación, sonido, pantallas y skycam, aunque ya se cuestiona la ubicación de un desagüe cerca del tiro de esquina. La prensa, por su parte, no podrá usar las cabinas de la tribuna occidental y será ubicada en la oriental, mientras que las transmisiones radiales tendrán un límite de cinco personas. Este retorno, que debía ser una fiesta, se convierte en un escenario más de la incertidumbre que rodea al club.
«No jugarán si no se realizan los pagos correspondientes»
Acolfutpro
Mientras el Deportivo Pereira lidia con sus fantasmas internos, el partido ante Jaguares de Córdoba adquiere una relevancia mayúscula para el visitante, que pelea por no descender. Jaguares depende de los resultados y de su propia suerte, aunque Cúcuta Deportivo lo aventaja por seis puntos en la tabla del descenso y Boyacá Chicó ya descendió a segunda división para 2027. La posible no presentación del Pereira no solo le daría los tres puntos al equipo cordobés, sino que profundizaría el drama de una institución que no encuentra salida. Acolfutpro, además, solicitó al Ministerio del Deporte la suspensión del reconocimiento deportivo del club, basándose en el artículo 8 de la Ley 1445 de 2011, una medida que podría ser definitiva para el futuro del equipo matecaña.










