Una nueva controversia sacude los pasillos del Gobierno Nacional. Juliana Guerrero, quien se desempeñó como asistente, enlace territorial, asesora y jefa de despacho del Ministerio del Interior, enfrenta un escrutinio público y denuncias formales por una presunta red de corrupción que habría operado desde el segundo semestre de 2024. La investigación, publicada en 2025 por la revista Semana, revela testimonios, audios y comprobantes bancarios que señalan millonarios cobros y comisiones que contrastan drásticamente con las modestas cifras declaradas por la funcionaria ante Función Pública.
El núcleo del escándalo radica en las discrepancias entre los ingresos que Juliana Guerrero reportó oficialmente y las sumas que, según las denuncias, habría recibido. Mientras que en sus declaraciones de bienes y rentas reportó ingresos de seis millones de pesos en 2021, dos millones en 2022, tres millones en 2023 y 2024, y cinco millones en una declaración posterior, las acusaciones mencionan cobros individuales de un millón de pesos, anticipos de hasta 200 millones de pesos y comisiones del 10% sobre gestiones ante entidades públicas. La única evidencia contractual encontrada en el sistema Secop es un contrato por 11 millones 786 mil 424 pesos por cuatro meses como enlace territorial, lo que equivale a un salario mensual de 2 millones 946 mil 606 pesos. Además, Guerrero no posee propiedades registradas en Colombia, y sus cuentas bancarias declaradas muestran saldos mínimos: 2 millones 542 mil 98 pesos en diciembre de 2022, un millón en diciembre de 2023, 50 mil pesos en diciembre de 2024 y tres millones en otra declaración del mismo mes.
Una carrera sin títulos, pero con poder
El ascenso de Juliana Guerrero en la Casa de Nariño ha sido motivo de controversia desde sus inicios. Sin contar con títulos universitarios ni experiencia previa, logró ocupar cargos de alta confianza: desde octubre de 2022, cuando aparece por primera vez registrada en Función Pública como asistente secretaria ejecutiva en el Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (Dapre), hasta llegar a ser jefa de despacho del ministro del Interior en marzo de 2025. En ese recorrido también se desempeñó como enlace territorial en el Ministerio del Interior a partir de 2023. Las cuatro declaraciones más recientes, presentadas en marzo de 2025, aparecen bajo el tipo de declarante «designada presidente», con el campo de cargo vacío, lo que ha generado interrogantes. La más reciente, de abril de 2025, la vincula con el Ministerio de Ambiente bajo la categoría «Otro».
En medio de la tormenta, la propia Juliana Guerrero ha salido a negar las acusaciones. «Dinero, comisiones o beneficios económicos por gestiones ante entidades públicas», afirmó categóricamente, rechazando cualquier vínculo con las prácticas corruptas que se le imputan. También aclaró que «no mantiene contratos ni nombramientos con el Gobierno nacional desde hace más de un año», una declaración que contrasta con los registros oficiales que la muestran vinculada hasta abril de 2025. La investigación de Semana también expone que la presunta red de corrupción incluye a su hermana, Verónica Guerrero, y que se habría consolidado en el segundo semestre de 2024.
“Dinero, comisiones o beneficios económicos por gestiones ante entidades públicas”
Juliana Guerrero, exfuncionaria del Gobierno Nacional
Además de las denuncias por corrupción, Juliana Guerrero enfrenta una investigación formal por la presunta presentación de títulos falsos, un frente que se suma a las múltiples discrepancias en sus declaraciones de bienes y rentas. A pesar de la gravedad de los señalamientos, el presidente Gustavo Petro ha brindado un total respaldo público a su excolaboradora, lo que ha generado aún más críticas y cuestionamientos sobre la transparencia en el manejo del poder. Mientras tanto, la opinión pública espera los resultados de las investigaciones que podrían determinar si, detrás de las cifras bajas declaradas en los formularios oficiales, se esconde una red de comisiones ilegales que operó desde las entrañas del Gobierno.












