La joven Juliana Guerrero, señalada por una investigación periodística de la revista Semana como presunta integrante de una red de tráfico de influencias que operaba en entidades del Estado, rompió el silencio a través de su equipo legal. Por medio de un comunicado oficial emitido por la firma de abogados Alzate Hernández, la también cercana al presidente Gustavo Petro, junto a su hermana Verónica, rechazó de manera categórica las acusaciones que la vinculan con el cobro de comisiones para la adjudicación de contratos públicos. La defensa desmintió tajantemente la existencia de reuniones, pagos o gestiones irregulares ante distintos ministerios y agencias del Gobierno nacional, y calificó las denuncias como injustas.
El pronunciamiento se da como respuesta a las revelaciones publicadas por la revista Semana, que en su investigación presentó audios, chats y comprobantes que, según el medio, evidenciarían cómo Juliana y Verónica Guerrero habrían exigido dinero a contratistas a cambio de favorecerlos en licitaciones públicas. Frente a este caudal de pruebas difundidas mediáticamente, la defensa optó por emitir un comunicado que fue publicado en la cuenta de Instagram de Juliana Guerrero, argumentando que el silencio guardado hasta ahora no debía ser interpretado como una aceptación de los hechos que se les imputan.
El comunicado de la defensa
En el texto difundido, la firma Alzate Hernández expone la posición de Juliana Guerrero, quien asegura haber mantenido una conducta prudente durante los últimos meses, guiada por el respeto a las investigaciones en curso. La joven sostiene que su silencio obedece a la convicción de que son los estamentos judiciales, y no los escenarios mediáticos, los llamados a esclarecer la verdad y determinar responsabilidades. Sin embargo, advierte que esta actitud no debe ser malinterpretada como una admisión de culpabilidad frente a lo que califica como acusaciones reiteradas e injustas en su contra.
«Durante los últimos meses he guardado un prudente silencio por respeto a las investigaciones que se adelantan en mi contra y por la convicción de que es la administración de justicia, y no los escenarios mediáticos, el espacio llamado a esclarecer los hechos y determinar responsabilidades»
«Sin embargo, ese silencio no puede seguir interpretándose como una aceptación de las acusaciones injustas y reiteradas que se han formulado en mi contra»
Juliana Guerrero, a través de su equipo legal de la firma Alzate Hernández
Se trata de una noticia en pleno desarrollo, mientras las autoridades competentes continúan con las investigaciones para determinar el alcance de las denuncias que han puesto en el centro del debate público a personas cercanas al círculo del primer mandatario. Por ahora, la defensa de Juliana y Verónica Guerrero se mantiene firme en su postura de negar cualquier vínculo con la presunta red de corrupción, a la espera de que sean los estrados judiciales los que definan el rumbo del caso.












