En lo que ya es considerada una de las mayores vergüenzas institucionales del fútbol colombiano reciente, el Junior de Barranquilla, vigente bicampeón de la Liga BetPlay, fue eliminado de la Copa Colombia 2026 en la fase 1B por el Barranquilla FC, su propio club filial de la segunda división. El partido, que terminó igualado 3-3 en el tiempo reglamentario, se decidió en la tanda de penaltis donde el equipo reserva convirtió todos sus cobros mientras que el club padre falló uno, desatando una ola de reacciones nacionales e internacionales. Medios de Francia y Brasil calificaron el episodio como “una noche de pesadilla” y “una verdadera vergüenza para sus aficionados”.
El encuentro tuvo un guion dramático e inesperado. Junior comenzó perdiendo con gol de Sebastián Borja para el Barranquilla FC, pero logró remontar parcialmente con un tiro libre de Yeison Suárez y un penal de Guillermo Paiva. Sin embargo, los de la segunda división respondieron con anotaciones de Jhon Cortez y Jhoynner Lozano, poniendo el marcador 3-2. En la recta final, Luis Fernando Muriel igualó el marcador desde el punto penal para forzar la definición desde los once metros. En la tanda, Edwin Herrera falló su cobro para Junior, mientras que Moreno, Cortez, Oviedo, García y Guerra convirtieron todos sus penales para el Barranquilla FC, sellando la victoria con un “cavadinha” que se volvió viral en redes sociales.
Un reflejo de la crisis táctica
Según análisis del medio francés L’Équipe, la derrota evidencia una profunda desorganización táctica y falta de contundencia ofensiva en el equipo dirigido por Arturo Reyes. El Barranquilla FC, por el contrario, mostró superioridad en disciplina táctica y determinación, aprovechando cada error del plantel principal. La narrativa, destacada por el medio brasileño ge.globo, resume el suceso como “filial elimina al club padre”, una situación que recuerda a hipotéticos escenarios en Europa como una posible derrota del FC Barcelona ante su filial Barça Atlètic.
El impacto de esta eliminación trasciende lo deportivo inmediato. Junior, que debutaba en la Copa Colombia 2026, no solo queda fuera de la competición sino que ve comprometido el camino hacia la Copa Sudamericana 2027, cuyo cupo directo a la fase de grupos lo obtiene el campeón del torneo. En contraste, el Barranquilla FC avanzó a los octavos de final, donde se medirá ante Millonarios. La serie de ida se jugará en El Campín de Bogotá y la vuelta en el estadio Romelio Martínez de Barranquilla, con fecha y hora aún por confirmar por la Dimayor.
Barranquilla FC, creado precisamente para formar talentos que nutran al plantel profesional de Junior, se convirtió en el verdugo del club padre en una noche que quedará en la memoria del fútbol colombiano. Las imágenes del penal picado que selló la eliminación circularon ampliamente en redes sociales, comparando el gesto técnico con el recordado “panenka” de Antonín Panenka, pero en un contexto de absoluta ironía para la hinchada tiburona. El Junior, bicampeón de liga, deberá ahora recomponerse para su siguiente compromiso, mientras su filial celebra un triunfo histórico que trasciende cualquier categoría.












