En una noche cargada de emociones encontradas, Junior de Barranquilla selló su boleto a la final de la Liga BetPlay I-2026 al vencer en una dramática tanda de penales a Independiente Santa Fe, pero el partido estuvo precedido por un preocupante altercado entre aficionados a las afueras del Estadio Romelio Martínez. El encuentro, correspondiente a la vuelta de las semifinales, terminó sin goles en el tiempo reglamentario, dejando un marcador global de 1-1 tras el empate en Bogotá. Fue en los penales donde la jerarquía del actual campeón del fútbol colombiano se impuso con un ajustado 5-4, con cobros exitosos de Luis Muriel, Jermein Peña, Yimmi Char, Luis Ángel y Teófilo Gutiérrez, mientras que para los visitantes convirtieron Maximiliano Lovera, Jáder Obrian, Yeison Olivera y Jhojan Torres, pero Hugo Rodallega falló el quinto y definitivo lanzamiento, desatando la locura en la tribuna local.
Sin embargo, lo que debía ser una fiesta deportiva se empañó horas antes del pitido inicial, cuando grupos de hinchas protagonizaron un enfrentamiento en la vía pública cercana al histórico recinto barranquillero. Testigos reportaron el lanzamiento de piedras y botellas entre las barras, un episodio que fue rápidamente controlado por las autoridades locales, quienes lograron dispersar a los implicados sin que se reportaran lesionados de gravedad. Este hecho reaviva el debate sobre la seguridad en los alrededores de los estadios, especialmente en un contexto donde la Dimayor no suele sancionar la violencia que ocurre fuera del escenario deportivo, dejando la responsabilidad en manos del Gobierno local, que podría tomar medidas preventivas de cara a la final.
Una final con historia y sabor a clásico
Junior enfrentará a Atlético Nacional en una final que promete ser épica, definida para los días 2 y 8 de junio de 2026. Los verdolgas llegan tras eliminar al Tolima con un contundente global de 4-1, y este duelo marcará la cuarta ocasión en que ambos clubes se vean las caras por el título liguero. Los antecedentes son igualmente dramáticos: en 2004-II, Junior obtuvo su quinta estrella en penales tras un global 5-5; en 2014-I, Nacional se impuso desde los once pasos con la figura de Franco Armani para alcanzar su estrella 14; y en 2015-II, los paisas volvieron a ganar en penales luego de un 2-2 global. Estas cifras confirman que la paridad entre ambos es una constante histórica, y no es casualidad que sean los dos clubes con más finales disputadas entre sí en la Liga colombiana.
El escenario del partido de vuelta añade un condimento especial. Junior jugó en el Romelio Martínez debido a las obras de ampliación que se adelantan en el Estadio Metropolitano, con el objetivo de aumentar su capacidad para recibir la final de la Copa Sudamericana. Para Santa Fe, fue un regreso simbólico a este escenario después de 40 años de ausencia. En el terreno de juego, el local generó más llegadas claras a través de Cristian Barrios, Jannenson Sarmiento, Jermein Peña y Jhomier Guerrero, mientras que los capitalinos respondieron con peligro mediante Hugo Rodallega y Yeicar Perlaza. El segundo tiempo, marcado por el desgaste de la Copa Libertadores, se tornó más trabado, con mayor número de faltas y menos continuidad, obligando a los técnicos a mover sus piezas: Junior introdujo a Muriel, Joel Canchimbo, Jesús Rivas y Teófilo Gutiérrez, mientras que Santa Fe apostó por Lovera, Obrian, Torres y Alexis Zapata para buscar el gol que nunca llegó.












