Junior de Barranquilla e Independiente Santa Fe enfrentan una preocupante alerta por la escasa venta de boletas para la Superliga 2026, el duelo entre los campeones de la Liga BetPlay 2025. A dos semanas del primer partido, programado para el 15 de enero en el Estadio Metropolitano de Barranquilla, el equipo tiburón solo ha logrado vender 5.800 entradas para la ida, mientras que Santa Fe registra apenas 600 abonos para el primer semestre de la temporada. La vuelta se disputará el 21 de enero en Bogotá. Estas cifras han generado inquietud en los directivos, incluyendo a Juan Carlos Murillo, gerente de mercadeo del Junior, y Eduardo Méndez, presidente de Santa Fe, ante los precios elevados y los paquetes de compromisos limitados que incluyen ventas de boletas sueltas para la Superliga y abonos para la Liga BetPlay, sin la Copa Libertadores en el caso cardenal.
En el Metropolitano, que pronto alcanzará una capacidad de 60.000 espectadores tras obras para la Copa Sudamericana en noviembre, las boletas para el Junior tienen precios que oscilan entre los 150.000 pesos en la tribuna occidental, 80.000 en la oriental y 50.000 en norte y sur. Para Santa Fe, los abonos cubren nueve partidos de Liga BetPlay más la final de la Superliga, con el resto de boletas a la venta desde marzo, pero la cifra de 600 vendidas contrasta drásticamente con las expectativas. Junior, que celebró su undécima estrella el 16 de diciembre, ofrece abonos para diez partidos de Liga en el Romelio Martínez y tres de Copa Libertadores en el Jaime Morón de Cartagena. Santa Fe, por su parte, viene de un irregular segundo semestre en 2025, con eliminaciones en los cuadrangulares y la Copa Colombia, lo que este será su último partido en el Metropolitano antes de las remodelaciones.
Expectativas frustradas en las arcas de los clubes
Los directivos reconocen que la baja comercialización pone en riesgo la estabilidad financiera, especialmente en Santa Fe, donde los paquetes no incluyen competencias internacionales. Esta situación se atribuye principalmente a los costos altos de las entradas y la estructura limitada de los abonos, que no motivan suficientemente a la hinchada en un contexto de incertidumbre económica.
“El número óptimo para comprometer y no poner en riesgo el funcionamiento de la empresa, serían unos 20.000”
Eduardo Méndez, presidente de Santa Fe
Con el Junior cerrando su paso por el Metropolitano antes de las obras y Santa Fe buscando recuperar terreno, la Superliga 2026 se presenta como un desafío no solo deportivo, sino también comercial, donde la respuesta de la afición definirá el rumbo económico de ambos gigantes del fútbol colombiano en el año entrante.











