La representante a la Cámara por el Partido Verde, Catherine Juvinao, y el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), Carlos Carrillo, protagonizaron un intenso enfrentamiento en las redes sociales X tras las declaraciones del ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, quien en Medellín promovió la recolección de firmas ciudadanas para convocar una asamblea nacional constituyente. Juvinao rechazó de manera contundente la idea, mientras Carrillo le respondió con una pregunta sobre el proceso histórico de 1990, avivando un debate que rememora los orígenes de la Constitución de 1991.
El intercambio comenzó cuando Juvinao publicó un mensaje cargado de advertencias contra la propuesta, argumentando que jugar con la idea de una asamblea constituyente podría devolver al país a la Constitución de 1886 y acusando de politiquería e irresponsabilidad a sus promotores. En respuesta, Carrillo cuestionó directamente: «¿Cuántos votos tuvo la elección de la Asamblea Nacional Constituyente en 1990?», aludiendo al respaldo masivo que impulsó aquel cambio constitucional mediante la conocida Séptima Papeleta.
El eco de la Séptima Papeleta y la Constitución de 1991
El contexto histórico es clave para entender la polémica. En 1990, más de dos millones de colombianos apoyaron la propuesta de Asamblea Constituyente a través de la Séptima Papeleta, lo que llevó a la elección de 70 delegados en diciembre de ese año. La Asamblea, con una representación plural que incluyó conservadores, liberales, el M-19, indígenas y movimientos sociales, y liderada por figuras como Álvaro Gómez Hurtado, Horacio Serpa y Antonio Navarro Wolff, promulgó la nueva Carta Magna el 4 de julio de 1991. Este documento transformó el centralismo de la Constitución de 1886 en un modelo de descentralización, soberanía popular y estado laico, e introdujo innovaciones como la acción de tutela, la Corte Constitucional y la Defensoría del Pueblo.
«Sigan jugando con la idea de una Asamblea Nacional Constituyente y verán que en menos de nada nos devuelven a 1886. Están más que advertidos. Sigan haciendo politiquería y manipulando electores con este asunto y verán hasta a dónde nos podemos regresar. Irresponsables (sic)»
Catherine Juvinao, representante a la Cámara por el Partido Verde
Sanguino, por su parte, defendió la iniciativa como una forma de «completar la obra democrática de la Constitución de 1991», enfocada en reformas para la justicia, los estatutos laborales y el ordenamiento territorial, aclarando que se trata de una propuesta ciudadana y no de una iniciativa del gobierno. Este pulso en redes sociales pone de manifiesto el debate actual en Colombia: el riesgo de un retroceso histórico frente a la posibilidad de una renovación constitucional adaptada a los desafíos contemporáneos.
«completar la obra democrática de la Constitución de 1991»
Antonio Sanguino, ministro de Trabajo
El enfrentamiento entre Juvinao y Carrillo refleja las tensiones políticas en torno a cambios constitucionales, donde la memoria de 1991 se convierte en arma de doble filo para quienes ven en una nueva asamblea tanto una amenaza como una oportunidad.











