Juzgado de Alicante, España, admite demanda de Frisby España contra matriz colombiana por marca

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El Juzgado de lo Mercantil número 2 de Alicante ha admitido la demanda interpuesta por Frisby España SL contra su matriz colombiana, Frisby SA BIC, por un conflicto relacionado con la titularidad y el uso de la marca, además de daños derivados de acusaciones públicas. La notificación judicial otorga a la firma colombiana un plazo de dos meses para presentar su contestación, en un proceso que incluye un recurso de apelación presentado el 8 de enero de 2026, tras una disputa previa que se extendió de mayo a diciembre de 2025.

La demanda busca compensaciones por ganancias indebidas, restitución de enriquecimiento patrimonial injusto e indemnización por daños causados por informaciones inexactas o incompletas difundidas públicamente, incluyendo acusaciones de robo, agresión o usurpación de marca. Frisby España SL, titular de la marca en la Unión Europea, reclama también ganancias derivadas de la exposición mediática generada por el conflicto, con pretensiones económicas preliminares que podrían ascender a múltiples decenas de millones de euros.

Antecedentes de una disputa transatlántica

Este litigio surge de registros de marca en la Unión Europea y acusaciones públicas realizadas en Colombia, donde Frisby SA BIC mantiene una fuerte presencia en el mercado de comida rápida latinoamericano. La admisión de la demanda por el juzgado alicantino abre ahora una nueva fase procesal clave, en la que se presentarán pruebas y se solicitará una pericial contable para evaluar los tres tipos de compensaciones reclamadas: ganancias por exposición mediática, restitución por las acusaciones y daños por informaciones inexactas.

“las pretensiones económicas acumuladas podrían situarse en múltiples decenas de millones de euros”

Frisby España SL, comunicado oficial

La resolución de este caso podría tener implicaciones significativas para ambas empresas, especialmente en términos de protección de marcas internacionales y el impacto en sus operaciones comerciales a ambos lados del Atlántico, mientras el plazo de dos meses para la respuesta de Frisby SA BIC marca el inicio de un intenso intercambio de argumentos judiciales en Alicante.

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