Dos jóvenes, identificados como Luciana Dangond Farah, de 18 años, y Jerónimo Ibarra Cavalli, de 20 años, vivieron una angustiante odisea en el mar de Barú luego de que la moto acuática que alquilaron presentara una falla mecánica y los dejara a la deriva durante toda una noche. Fueron rescatados por pescadores de la zona y autoridades, tras permanecer desaparecidos desde las 2:30 de la tarde del domingo 28 de junio de 2026 hasta la mañana del lunes 29 de junio, cuando se confirmó su hallazgo con vida en la Bahía de Barbacoas, en el sector de Punta Barú, zona insular de Cartagena.
Según el relato de Jerónimo Ibarra, la moto comenzó a emitir una alarma apenas diez minutos después de haber zarpado. Al consultar al arrendatario sobre la posibilidad de que fuera falta de gasolina, este les aseguró que el combustible era suficiente y que no debían preocuparse. Sin embargo, la advertencia resultó cierta: la máquina se detuvo por completo, dejando a los jóvenes a unos dos kilómetros de la orilla, sin posibilidad de regresar por sus propios medios.
Una noche de resistencia en altamar
Durante seis horas, la pareja intentó nadar hacia la costa, pero el fuerte oleaje les impidió avanzar. “Quedamos batallando… 6 horas para llegar a la orilla. No pudimos llegar, imposible”, relató Ibarra. Al caer la noche, conscientes del peligro de hipotermia, tomaron una decisión crucial: se ataron los chalecos salvavidas y cruzaron sus piernas para mantener el calor corporal. “Si no nos cruzamos de piernas, nos da hipotermia”, explicó el joven rescatado. Esa estrategia de supervivencia, sumada a la resistencia física, les permitió mantenerse a flote y con vida hasta que fueron avistados al amanecer por pescadores que dieron aviso a las autoridades.
Familiares de los jóvenes habían reportado su desaparición desde la tarde del domingo, lo que activó un dispositivo de búsqueda que incluyó lanchas de la Armada de Colombia, helicópteros y drones de la Policía Nacional. “Llegaron todas las lanchas de policías, los helicópteros, los drones”, confirmó Ibarra, visiblemente aliviado tras ser rescatado. Una vez en tierra firme, ambos fueron trasladados a un centro de salud de la isla Barú, donde recibieron atención médica y se reportaron fuera de peligro.
“La moto estaba como pitando, tenía una alarma. Entonces le pregunté al que me dio la moto: ‘Ey, ¿pasa algo? ¿Esto que es la gasolina?’. Dice: ‘Sí, sí, pero relajado, que te dura’. A los 10 minutos, no duró”.
Jerónimo Ibarra Cavalli, Rescatado
La Armada de Colombia compartió en sus redes sociales una fotografía de la moto acuática abandonada, como parte del registro del operativo. El caso, que aún se encuentra en desarrollo, ha generado preocupación entre los turistas y residentes de Barú sobre las condiciones de seguridad en el alquiler de embarcaciones recreativas. Autoridades locales investigan las circunstancias exactas de la falla y evalúan posibles responsabilidades del arrendatario, mientras los jóvenes se recuperan y agradecen a los pescadores y equipos de rescate que hicieron posible su regreso a tierra firme tras una noche que estuvieron a punto de convertirse en tragedia.











