La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) ha publicado su calendario lunar para la última semana de junio de 2026, revelando que el satélite natural de la Tierra presentará dos fases distintivas: cuarto creciente el domingo 21 y luna llena el lunes 29. Este fenómeno, observable desde todo el planeta, se produce como consecuencia del ciclo orbital de la Luna, que completa una revolución alrededor de la Tierra cada 27,3 días y tarda aproximadamente 29,5 días en pasar de una luna nueva a la siguiente.
Durante este lapso, la distancia entre la Tierra y la Luna experimentará una variación significativa, pasando de 388.473 kilómetros al inicio de la semana a 406.225 kilómetros al final, debido a que la órbita lunar no es un círculo perfecto. La NASA explicó que, en el cuarto creciente, «la luna sale alrededor del mediodía y se pone cerca de la medianoche», mientras que la luna llena ocurre cuando el satélite se encuentra opuesto al Sol en su órbita y su cara visible queda completamente iluminada.
Un ciclo que revela la misma cara
El calendario lunar marca el ciclo que la Luna, satélite natural de la Tierra, realiza en su órbita, con fases que incluyen luna llena, luna nueva, cuarto creciente y cuarto menguante. La NASA destacó que «la luna muestra una parte distinta de su cara cada semana», pero aclaró que la cara visible es siempre la misma debido a que el tiempo que tarda en girar sobre su eje es igual al tiempo que tarda en orbitar una vez alrededor de la Tierra. «Es por eso que siempre vemos la misma cara de la luna», señaló la agencia espacial.
«El tiempo que tarda la luna en girar una vez sobre su eje es igual al tiempo que tarda en orbitar una vez alrededor de la tierra, es por eso que siempre vemos la misma cara de la luna»
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El cuarto creciente, que ocurre cuando la Luna ha recorrido un cuarto de su recorrido mensual y se ilumina exactamente la mitad de su cara visible, y la luna llena, que muchas civilizaciones han utilizado históricamente para marcar el paso del tiempo, serán visibles en todas partes del mundo. Sin embargo, la orientación visual de la media luna se invierte entre el hemisferio norte y el hemisferio sur, un detalle que la NASA recordó en su publicación. La agencia también subrayó que la inclinación de la órbita lunar genera diferentes ángulos de iluminación que se pueden apreciar semanalmente, ofreciendo un espectáculo astronómico constante para los observadores terrestres.












