Dandeny Muñoz Mosquera, conocido como «La Quica», un exsicario del Cartel de Medellín capturado en Nueva York en 1991 y condenado en Estados Unidos a diez cadenas perpetuas por el magnicidio del candidato presidencial Luis Carlos Galán, el atentado contra el vuelo 203 de Avianca que dejó más de cien víctimas y delitos de narcotráfico, ha solicitado la revisión de su caso con el fin de reunirse con su hija Diana Katherine Muñoz, a quien no ve desde que tenía apenas meses de nacida. A sus 61 años, Muñoz mantiene contacto con su hija a través de cartas, llamadas telefónicas y obsequios como peluches tejidos con los colores de Colombia, mientras niega su responsabilidad en aquellos crímenes y busca un reencuentro familiar.
Tras 18 años de confinamiento solitario en una prisión de máxima seguridad, Muñoz fue trasladado a otra sección del penal, lo que permitió el primer contacto directo con su hija una vez que ella cumplió la mayoría de edad. Diana Katherine ha relatado en una entrevista para el programa «Los Informantes» la dura vida de su padre en prisión, donde ha obtenido más de cien certificados de cursos y aprendido a tejer, enviándole muñecos hechos a mano. Su tío, conocido como «Tyson», fue abatido en 1992 durante un operativo policial, en medio del contexto de violencia desatado por el Cartel de Medellín liderado por Pablo Escobar.
La esperanza de un reencuentro
La hija de «La Quica» defiende la inocencia de su padre y destaca su arrepentimiento por errores cometidos en la juventud, atribuidos a inmadurez e ignorancia. Muñoz retiene en su memoria el mapa completo de Medellín, aunque desconoces tecnologías modernas como los celulares, lo que refleja cuánto ha cambiado el mundo fuera de las rejas durante sus más de tres décadas de encierro. Recientemente, envió una carta al presidente Gustavo Petro reafirmando su inocencia y solicitando apoyo para la revisión de su condena.
«Al inicio, cuando a él lo capturaron allá, lo metieron en una prisión de máxima seguridad y tuvo 18 años de confinamiento solitario»
Diana Katherine Muñoz, hija de «La Quica»
«Ha aprendido a tejer. Este muñequito también me lo hizo él, él lo hizo en la cárcel. Sí, con los colores de Colombia»
Diana Katherine Muñoz, hija de «La Quica»
«Yo sé que él sí tuvo sus fallas y él cometió sus errores y todo lo que hizo lo pagó acá y él está más que arrepentido de todas esas cosas y todo de su mal pasado porque eso fue de inmadurez, de ignorancia, de niñez. Tengo cartas que yo era una niña que ni siquiera podía leer. Mi mamá me las tenía que leer»
Diana Katherine Muñoz, hija de «La Quica»
«Él tiene todo el mapa de Medellín todavía en su memoria, pero ya todo está muy distinto. El celular, pues es algo que él todavía no aterriza, porque él nunca ha tenido eso en sus manos. Yo no sé cuándo, no sé cómo y no sé dónde, pero yo sé que se va a dar (un reencuentro con él)»
Diana Katherine Muñoz, hija de «La Quica»
Este caso resucita recuerdos de la era más violenta del narcoterrorismo en Colombia y pone en el centro el drama humano de una familia separada por décadas de justicia estadounidense, mientras «La Quica» clama por una segunda oportunidad para cerrar heridas del pasado.












