En un intercambio cargado de tensión en la red social X, Juan José Lafaurie, hijo de la senadora María Fernanda Cabal, salió en defensa del candidato presidencial y abogado Abelardo de la Espriella ante las críticas del exdirector del Dane y fórmula vicepresidencial de Paloma Valencia, Juan Daniel Oviedo. El enfrentamiento se desató tras la polémica entrevista que De la Espriella concedió a Noticias Caracol el 12 de mayo de 2026, conducida por la periodista María Lucía Fernández, conocida como Malú, donde el aspirante presidencial diferenció entre ética personal, moral y las reglas legales necesarias para la convivencia social.
La controversia estalló cuando Oviedo cuestionó las declaraciones de De la Espriella, quien al parecer minimizó la importancia de la ética en el derecho y trató con supuesta aspereza a la periodista durante la charla, en la que también aludió a casos de presunto acoso sexual en Caracol Televisión. Oviedo interpretó esto como un desprecio hacia las mujeres, argumentando que quien responde con desdén a una periodista no está preparado para representar a las mujeres de Colombia en la campaña electoral presidencial de 2026.
Respuestas incendiarias en X
De la Espriella respondió a las acusaciones restándole peso a las interpretaciones, afirmando que sus palabras sobre la ética habían sido sacadas de contexto y tildando de «la ignorancia es atrevida» a quienes lo criticaban. Por su parte, Lafaurie replicó directamente a Oviedo en X, cuestionando su postura con un dardo sobre la identidad de género: «La misma que manejas para pensar que los menores de edad pueden cambiar de sexo??» y celebrando con «Gracias por ratificar mi voto. Están desperados!!». Oviedo, en tanto, ironizó sobre las prioridades del candidato: «Si la ética le parecía secundaria en el derecho, imagínese en una campaña electoral».
«Si responde con desprecio a una mujer, no está listo para representar a las mujeres de Colombia»
Juan Daniel Oviedo, exdirector del Dane
Este cruce de publicaciones en X no solo expuso la polarización en torno a temas como la identidad de género en menores y el respeto hacia las mujeres, sino que también reflejó los debates éticos que marcan la contienda presidencial de 2026, donde posiciones sobre diversidad y moralidad se convierten en munición política diaria.












