Este martes el señalado fementida comparecerá ante u Juez de Control de Garantías
La captura de Luis Alberto Galeano, alias ‘Puchi’, en una vivienda del sector de La Pelusa por parte de la Policía Metropolitana, cierra el capítulo de su fuga, pero reabre una herida profunda en Manizales. La detención del presunto responsable del feminicidio de Brenda Kathalehia Mejía Ocampo llega rodeada de un amargo sinsabor comunitario: la certeza de que esta tragedia pudo haberse evitado.
El operativo policial, coordinado con la Fiscalía, responde al clamor ciudadano surgido tras el horror del pasado 25 de mayo, cuando Brenda, de 34 años, fue hallada sin vida en una vivienda del barrio Galán. Sin embargo, la noticia hoy no es solo el arresto del sospechoso en la Comuna San José, sino el colapso de las rutas de protección institucional que permitieron que el agresor estuviera libre.
Una crónica de fallas institucionales
El caso de Brenda expone de forma dramática cómo el sistema judicial penal a veces aísla el riesgo real que corren las víctimas de violencia de género. En enero de este año, Brenda se atrevió a denunciar a Galeano por violencia intrafamiliar agravada tras sufrir agresiones y hostigamientos constantes, incluyendo un violento ataque mientras desempeñaba sus labores como operaria de aseo en la avenida Paralela.
A raíz de esa denuncia, alias ‘Puchi’ fue enviado a prisión preventiva. No obstante, el 30 de abril, apenas 25 días antes del crimen, recuperó su libertad tras una audiencia en la que la víctima optó por no declarar en su contra. Detrás de ese silencio no había un perdón, sino una cruda realidad de coacción: familiares de Brenda revelaron que el sujeto la acosaba en su sitio de trabajo y amenazaba a sus hijos para obligarla a desistir del proceso legal.
El interrogante que hoy se plantea la ciudadanía y los colectivos de mujeres en Manizales es claro: ¿Por qué la justicia suspendió la medida de aseguramiento basándose únicamente en el testimonio de una mujer evidentemente coaccionada y bajo amenaza, ignorando el historial de reincidencia del agresor?
Lo que viene para el procesado
Con la captura materializada, alias ‘Puchi’ se enfrenta ahora a las audiencias de control de garantías, donde la Fiscalía buscará una medida de aseguramiento en centro carcelario, esta vez sin margen de flexibilidad.Además de la imputación por feminicidio agravado —delito que en la legislación colombiana conlleva penas severas y carece de beneficios de reducción de condena—, sobre el detenido pesan antecedentes penales e investigaciones por delitos de hurto, receptación y tráfico de estupefacientes.
Mientras la Alcaldía de Manizales reitera los llamados a denunciar a través de herramientas como la Línea Púrpura 155, la muerte de Brenda Kathalehia deja una lección urgente sobre la mesa: las líneas de atención y las denuncias no son suficientes si el sistema penal no es capaz de blindar a la denunciante del alcance de su verdugo.
La captura de alias ‘Puchi’ trae un alivio procesal, pero la deuda de la justicia con Brenda y su familia apenas empieza a saldarse.












