La embajadora de Colombia en Reino Unido, Laura Sarabia, salió al paso de las recientes declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien calificó su nombramiento como un “castigo” y un alejamiento del poder. En una entrevista con La FM, Sarabia aseguró que su designación en Londres no solo no representa una sanción, sino que la asume como un honor y la mejor decisión para su carrera. La controversia se originó cuando Petro, en una entrevista con Caracol Radio, afirmó que enviar a alguien a una embajada equivale a un castigo y a sacarlo del círculo de poder, en alusión directa a Sarabia, quien fue una de sus funcionarias de mayor confianza durante su gestión presidencial y enfrentó varios escándalos.
Desde la embajada colombiana en Londres, Sarabia respondió con firmeza: “La carrera diplomática del servicio diplomático es un trabajo de mucho honor y poder representar a Colombia aquí en Londres, como le pasa yo creo que a todos los embajadores, ha sido un honor para mí (…) la verdad ha sido la mejor decisión, para mí no ha sido un castigo”. La embajadora, que asumió el cargo en febrero de 2026, insistió en que su labor la mantiene alejada de los escenarios políticos internos y concentrada en la representación internacional del país.
Un honor frente a la visión presidencial
Pese a su postura, Sarabia reconoció la opinión del mandatario: “Estoy de acuerdo con el presidente Petro cuando dice que aquí uno se aleja del poder, se alega de las conspiraciones y para mí, la verdad, ha sido la mejor decisión (…) sé que el presidente opina que una embajada es un castigo. Incluso me ha dicho que puede ser un trabajo muy aburridor. Para mí no lo ha sido”. La embajadora subrayó que su experiencia en Reino Unido ha sido positiva y enriquecedora, alejada de las tensiones que rodearon su paso por el gobierno colombiano, donde fue jefa de gabinete y una de las figuras más cercanas a Petro.
“Si a mí me mandan a una embajada, yo siento que me castigaron. Simplemente, te alejaron del poder”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
“La carrera diplomática del servicio diplomático es un trabajo de mucho honor y poder representar a Colombia aquí en Londres, como le pasa yo creo que a todos los embajadores, ha sido un honor para mí (…) la verdad ha sido la mejor decisión, para mí no ha sido un castigo”
Laura Sarabia, embajadora de Colombia en Reino Unido
El cruce de versiones evidencia las diferencias entre la percepción del presidente y la vivencia de su excolaboradora. Mientras Petro insiste en que un puesto diplomático es una forma de marginar a un funcionario, Sarabia defiende la relevancia y el prestigio de representar a Colombia en una de las capitales más influyentes del mundo. La situación ocurre en un contexto en el que la embajadora busca distanciarse de los escándalos que marcaron su gestión anterior, donde fue investigada por el presunto uso irregular del polígrafo a la exniñera de su hijo y por el hallazgo de dinero en efectivo en su vivienda, hechos que ella siempre ha negado.
Con estas declaraciones, Sarabia cierra momentáneamente el debate sobre su rol en Londres, aunque deja abierta la puerta a una futura reconciliación de visiones con el presidente Petro. Por ahora, la embajadora reivindica su trabajo como una misión de honor y no como un destierro político.











