Jorge Eliécer Díaz Collazos, conocido como alias Castor y líder de la banda criminal Los Costeños, escribió de su puño y letra una carta el 20 de marzo de 2026 desde la cárcel de Cómbita, en Boyacá, en la que expresó su profunda preocupación por un atentado perpetrado en la madrugada del 19 de marzo contra su entorno familiar en un billar del norte de Barranquilla, Atlántico. En el documento, dirigido a la Policía Metropolitana de Barranquilla, la Fiscalía General de la Nación, el alcalde Alejandro Char y el gobernador Eduardo Verano de la Rosa, solicitó la intervención inmediata de las autoridades para identificar y capturar a los responsables, a quienes atribuyó la acción a provocaciones de los delincuentes conocidos como «Digno» y «Chan» con el fin de incitarlo a la violencia. Díaz Collazos enfatizó que no cederá ante ninguna provocación y reafirmó su compromiso inquebrantable con la paz, la legalidad y su proceso de cambio personal y espiritual.
Este mensaje surge en el contexto de la reciente condena impuesta a Díaz Collazos el 4 de marzo de 2026 por el Juzgado Quinto Penal del Circuito Especializado de Barranquilla, que le dictó una sentencia de 26 años y cuatro meses de prisión por delitos como homicidio agravado, fabricación y tráfico de armas de fuego, y amenazas a funcionario público ocurridas en 2023. Durante el período comprendido entre 2014 y 2024, bajo su mando, Los Costeños fueron responsables de 95 homicidios y dejaron 38 heridos en diversos ataques, con 133 familiares de víctimas presentes en la audiencia de condena. Previamente, en septiembre de 2025, el líder criminal había pedido perdón públicamente, aunque esta carta responde directamente al atentado contra Julio Ruiz Polanía, hermano de su pareja, y Luis Bernal Castro, alias Berna, hombre de su confianza.
Antecedentes de violencia en el norte del Atlántico
Los Costeños, bajo el liderazgo de alias Castor, han sido señalados en múltiples masacres que han marcado la región, como la ocurrida en San José el 12 de mayo de 2022, en Las Flores el 10 de septiembre de 2022 donde murieron seis jóvenes, en El Santuario el 23 de enero de 2023 con cuatro víctimas fatales, y en Villa Campestre el 29 de junio de 2023 que cobró la vida de tres miembros de la familia Vega Daza. A pesar de un preacuerdo alcanzado con la Fiscalía, esta situación ha generado un fuerte rechazo entre los familiares de las víctimas, quienes han manifestado su oposición constante a cualquier proceso de paz o perdón.
«Ya nos han dicho muchas veces, que esto es un proceso de paz, de perdón, pero mi hijo no vale ninguna de esas palabras, ninguno de esos perdones. Siempre que me han puesto a votar, he dicho que no. Siempre que me pregunten, estaré en contra.»
Madre de una de las víctimas
La carta de Díaz Collazos se enmarca en la disputa por el control territorial en Barranquilla y Soledad, motivada por las rentas ilegales que generan tensiones entre bandas criminales, y representa su intento de mantener una postura de no retaliación mientras urge a las autoridades a actuar contra las amenazas que persisten en su contra incluso desde prisión.












