Carlos Enrique Lehder Rivas, excapo del Cartel de Medellín, rindió declaración ante la Fiscalía General de la Nación por el magnicidio de Luis Carlos Galán, pero su testimonio no aportó nuevos detalles sobre la planeación del crimen que conmocionó a Colombia en 1989. La diligencia se realizó en Soacha, Cundinamarca, en 2025, meses después del regreso del narcotraficante al país en marzo de ese año, tras cumplir condena en Estados Unidos. Lehder, quien fue extraditado en 1987, dos años antes del atentado, se centró en expresar su odio personal contra Pablo Escobar, a quien considera su enemigo, sin proporcionar información relevante sobre una posible alianza con el Cartel de Cali o miembros del DAS, que la Fiscalía investiga como parte de la conspiración.
Declaración sin sorpresas en medio de múltiples investigaciones
El testimonio de Lehder, el segundo que rinde ante la Fiscalía en 2025 tras el que entregó en septiembre sobre el atentado al vuelo 203 de Avianca, buscaba esclarecer los detalles de la planificación del asesinato de Galán, ocurrido el 18 de agosto de 1989 en Soacha durante un acto político. Sin embargo, el excapo evitó profundizar en los hechos y centró su versión en su rencor hacia Escobar, sin ofrecer nuevas pistas sobre los autores intelectuales o materiales del magnicidio. Fuentes cercanas al caso indicaron que la declaración no cumplió con las expectativas de la Fiscalía, que esperaba avances en la investigación de este crimen que marcó la historia política del país.
«(Carlos) Lehder dejó claro que aún siente odio por Escobar, a quien considera su enemigo»
Noticias Uno
En su declaración anterior sobre el vuelo 203 de Avianca, Lehder afirmó que Pablo Escobar solía auto incriminarse para doblegar al Estado, pero que nunca se atribuyó ese crimen en particular. Este dato ha cobrado relevancia en medio de las investigaciones, donde Federico Arellano, familiar de una víctima de ese atentado, ha solicitado el testimonio de Lehder y respalda la teoría de un impacto externo como causa del siniestro, en lugar de una bomba. Estos elementos sugieren que el excapo podría tener información valiosa, pero hasta ahora no la ha revelado en sus comparecencias ante la justicia colombiana.
El regreso de Lehder a Colombia ha reabierto heridas en un país que aún busca respuestas sobre los crímenes del narcotráfico en los años 80 y 90. Aunque su testimonio no arrojó luz sobre el asesinato de Galán, la Fiscalía continúa evaluando otras líneas de investigación para determinar la responsabilidad de los distintos actores involucrados en uno de los magnicidios más impactantes de la historia reciente de Colombia.












