Las autoridades colombianas investigan las circunstancias de la muerte de José Gonzalo Sánchez Sánchez, conocido como alias Gonzalito, segundo cabecilla del Clan del Golfo, ocurrida el viernes 30 de enero en el municipio de Tierralta, departamento de Córdoba. El hombre, quien era la mano derecha de Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias Chiquito Malo, el líder máximo de esa organización criminal, viajaba en una lancha que volcó en un accidente fluvial, según el reporte inicial del grupo armado. Su cuerpo fue localizado por comunidades indígenas locales y remitido a Medicina Legal en Montería para los exámenes correspondientes, pero lesiones visibles en la cabeza y la mandíbula han generado dudas sobre la hipótesis oficial de ahogamiento.
Gonzalito se dirigía a una Zona de Ubicación Temporal para participar en diálogos con el Gobierno nacional, en medio del controvertido proceso de paz impulsado por la administración Petro. Fuentes cercanas a las entidades investigadoras han señalado dificultades forenses en la necropsia, derivadas de la permanencia prolongada del cuerpo en el agua, lo que complica la determinación precisa de las causas del fallecimiento.
Versiones contradictorias cuestionan el accidente
Un reporte forense revelado por el periódico El Tiempo detalla las lesiones en la cabeza y la mandíbula de alias Gonzalito, avivando sospechas sobre la naturaleza del incidente. Por su parte, la emisora Blu Radio ha ventilado una versión según la cual el capo pudo haber sido arrojado al agua como resultado de disputas internas dentro del Clan del Golfo, relacionadas con las negociaciones de paz con el Gobierno. Aunque el comunicado oficial del grupo armado insiste en que se trató de un simple accidente en el río, las autoridades continúan verificando todas las hipótesis para esclarecer el caso.
Este episodio añade tensión al delicado proceso de reincorporación de disidencias del Clan del Golfo, en un contexto donde las pugnas internas por el control y las estrategias frente al Estado podrían estar influyendo en eventos como este. Las investigaciones prosiguen en Montería, a la espera de resultados definitivos que arrojen luz sobre la muerte de uno de los hombres clave en la estructura criminal.















