La activista Camila Rojas se pronunció públicamente luego de que el ciudadano estadounidense Grant Gail, a quien ella señaló falsamente de abusar sexualmente de un menor en un balcón de la localidad de Usaquén, en Bogotá, fuera liberado por falta de pruebas. Gail había sido capturado el pasado 14 de junio de 2026 por un señalamiento vecinal que desató una ola de indignación y viralización en redes sociales, pero un examen de Medicina Legal determinó que no hubo violencia sexual contra el menor. En audiencia de legalización de captura, se concluyó que no existían elementos suficientes para mantenerlo detenido, lo que llevó a su inmediata liberación.
Rojas, conocida por su labor en defensa de la infancia, basó su denuncia en lo que consideró un principio fundamental de protección a los niños, respaldada por la declaración de más de diez personas que afirmaron haber presenciado los hechos. De ese grupo, al menos cuatro formalizaron denuncias ante la Policía y una persona grabó el video que se volvió viral. Sin embargo, la activista reconoció que los menores involucrados «se encontrarían en buen estado» y que «no se habría configurado una conducta de presunto abuso sexual», contradiciendo la gravedad de las acusaciones iniciales.
Defensa anuncia acciones legales por falso señalamiento
Fabio Humar, abogado de Grant Gail, aseguró que desde el momento en que su cliente fue conducido a la Fiscalía, su equipo de investigadores se percató de que se trataba de un falso señalamiento. “Apenas empezaron a circular los hechos y él fue conducido a la Fiscalía, yo tomé contacto con mi cliente, quien buscó mi ayuda y la ayuda de mi equipo de abogados e investigadores. De inmediato nos dimos cuenta de que se trataba de un falso señalamiento”, declaró Humar. El jurista fue contundente al calificar a Gail como una víctima: “Aquí no cabe ninguna otra expresión distinta a que este señor es una víctima absoluta y completa, él, su familia y los menores, de un falso señalamiento por parte de vecinos que estamos identificando, que vamos a judicializar”.
«Si mañana un ciudadano observa una situación similar y decide silencio por miedo a ser señalado, ridiculizado o atacado públicamente como está ocurriendo el día de hoy, podríamos terminar construyendo una sociedad donde la indiferencia sea más fuerte que la protección a los niños»
Camila Rojas, activista
Humar explicó que el sentido común fue clave para dudar de la versión de los denunciantes: “Supe que ahí había algo que no podía ser cierto y es que la máxima de la experiencia indica que usted, a plena luz del día, un domingo cuando la gente está saliendo a la calle disfrutando de un día soleado, usted no saca a un niño a un balcón a abusar sexualmente de él. El sentido común y la lógica indican que así no se comporta una persona que quiere cometer un delito”. La defensa anunció que denunciará a las personas que señalaron a Gail, considerando el caso como un falso señalamiento que pudo haber tenido consecuencias graves, posiblemente tipificado como secuestro.
El caso llevó a la intervención del presidente Gustavo Petro, mientras que Rojas, pese a la liberación, defendió su accionar argumentando que los testigos no se conocían entre sí, observaron la escena desde lugares distintos y que la rápida intervención evitó un desenlace mayor. Sin embargo, la defensa de Gail sostiene que la detención y la exposición pública han afectado profundamente a su cliente y su familia, y que el único responsable de la confusión es un grupo de vecinos que actuó sin corroborar los hechos.












