La libertad de Diego Manuel Guzmán, conocido con el alias de ‘El Cuervo’, ha desatado una fuerte controversia en Medellín luego de que un fiscal de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) ordenara su liberación, a pesar de haber sido capturado en flagrancia por disparar contra la Policía durante los disturbios registrados el pasado 3 de junio en la Universidad de Antioquia. Guzmán fue detenido al día siguiente, el 4 de junio, en el barrio Castilla, en el marco de un operativo conjunto entre la Policía y la Fiscalía, pero apenas 48 horas después, el 6 de junio, quedó en libertad tras una decisión judicial que ha sido calificada como un “colmo” por parte de la concejala de Medellín, Claudia Carrasquilla.
La controversia se centra en la determinación del fiscal de la URI, quien consideró que el arma traumática que portaba Guzmán al momento de su captura no constituía delito, al no presentar modificaciones que la hicieran letal. Sin embargo, la concejala Carrasquilla ha denunciado que este caso debió ser manejado por fiscales especializados en terrorismo, no por la URI, y ha señalado que Guzmán estaría vinculado al Frente Urbano de Guerra Nacional del ELN. Durante los allanamientos a su residencia, las autoridades encontraron banderas, material atribuido a esa guerrilla, chalecos, aerosoles y uniformes, elementos que, según la concejala, evidencian su participación en actividades de adoctrinamiento juvenil y en los disturbios que dejaron a varios uniformados atacados.
Denuncia de una supuesta desaparición forzada
Tras su liberación, las autoridades no han logrado establecer el paradero de Guzmán, lo que ha dado pie a versiones sobre una posible desaparición forzada. No obstante, la concejala Carrasquilla ha desmentido categóricamente esta narrativa, asegurando que existen registros de las actuaciones realizadas por las autoridades para ubicarlo, incluyendo contactos con familiares, abogados y lugares de residencia conocidos. En sus declaraciones, la concejala afirmó que “ahora vienen con la narrativa que es que desapareció, que su mamá y su hermana no saben dónde se encuentra, que cuando fueron a buscarlo a su casa ya no estaba, para decir que las autoridades lo desaparecieron cuando la Fiscalía lo dejó en libertad. ¡Mentira! Porque realmente ese sujeto salió normalmente de las instalaciones donde lo tenían retenido transitoriamente por esa captura en situación de flagrancia”.
“¡El colmo! Alias El Cuervo, el mismo que fue grabado disparándole a la Policía durante los disturbios en la Universidad de Antioquia, fue dejado en libertad y hoy nadie sabe dónde está. Ahora pretenden venderle a Medellín el cuento de una supuesta desaparición forzada, pero la realidad es que existen registros de las actuaciones realizadas por las autoridades para ubicarlo, incluyendo contactos con familiares, abogados y lugares de residencia conocidos. Mientras nuestros policías son atacados, los violentos quedan libres”.
Claudia Carrasquilla, concejala de Medellín
La concejala también ha hecho un llamado urgente a la Fiscalía General de la Nación para que revise este tipo de casos y garantice que sean manejados por fiscales especializados en terrorismo, señalando que “por el desconocimiento de los fiscales, que no son especialistas en terrorismo… hay que hacer un llamado urgente a la Fiscalía General de la Nación para que entienda que este tipo de casos los deben manejar los fiscales de terrorismo”. Hasta el momento, no hay un pronunciamiento oficial de la Fiscalía ni de la Policía sobre nuevas órdenes judiciales o una declaratoria de desaparición, mientras que la polémica sigue creciendo en la ciudad, donde se cuestiona la efectividad de la justicia frente a hechos de violencia que atentan contra la seguridad ciudadana.












