La Liga Colombiana contra el Infarto y la Hipertensión encendió las alarmas sobre un problema de salud pública que afecta de manera silenciosa a las mujeres del país: los síntomas de un infarto en ellas son diferentes a los de los hombres y, con frecuencia, pasan desapercibidos hasta que es demasiado tarde. El presidente de la entidad, Dr. Luis Moya Jiménez, hizo un llamado urgente a la población femenina para que reconozca las señales de alerta cardíaca, que incluyen fatiga inusual, falta de aire, mareo, náuseas, sudoración fría y dolor en la mandíbula, el cuello, la espalda o el brazo izquierdo, síntomas que no siempre se manifiestan como el clásico dolor intenso en el pecho.
Esta advertencia cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que las enfermedades cardiovasculares representan una de las principales causas de mortalidad femenina en el mundo, un riesgo que muchas veces se subestima porque el infarto suele asociarse erróneamente a los hombres. El Dr. Moya Jiménez explicó que esta diferencia en la sintomatología genera un retraso en la consulta médica, lo que eleva considerablemente el riesgo de complicaciones graves. “Muchas mujeres no identifican que pueden estar sufriendo un problema cardíaco porque los síntomas no siempre son los mismos que presentan los hombres. Esto hace que consulten tarde y aumente el riesgo de complicaciones”, afirmó el especialista.
Factores de riesgo que afectan específicamente a las mujeres
Además de los factores de riesgo tradicionales como la hipertensión, la diabetes, el colesterol alto, la obesidad, el tabaquismo, el sedentarismo y los antecedentes familiares, las mujeres enfrentan condiciones particulares que aumentan su vulnerabilidad cardiovascular. Entre ellas se destacan la hipertensión durante el embarazo, la preeclampsia y la diabetes gestacional, situaciones que deben ser monitoreadas de cerca incluso después del parto. La Liga insiste en que la prevención es la herramienta más poderosa, pues hasta el 80% de los eventos cardiovasculares prematuros pueden evitarse con el control adecuado de estos factores y la adopción de un estilo de vida saludable.
“Las mujeres suelen priorizar el bienestar de su familia y muchas veces dejan su propia salud en segundo plano. Es importante entender que cuidar el corazón también es un acto de amor propio. Detectar a tiempo los factores de riesgo y adoptar hábitos saludables puede prevenir un infarto o un accidente cerebrovascular”
Dr. Luis Moya Jiménez, presidente de la Liga Colombiana contra el Infarto y la Hipertensión
Frente a este panorama, los especialistas recomiendan a las mujeres prestar atención a cualquier señal inusual de su cuerpo y no descartar la posibilidad de un problema cardíaco cuando aparezcan estos síntomas atípicos. La adopción de una dieta equilibrada, la práctica regular de actividad física, el control del peso, la eliminación del tabaquismo y la realización de chequeos médicos periódicos son acciones concretas que marcan la diferencia. La Liga Colombiana contra el Infarto y la Hipertensión insiste en que el autocuidado no es un lujo, sino una necesidad vital: reconocer las señales a tiempo y acudir de inmediato a un servicio de urgencias puede ser la diferencia entre la vida y la muerte, y en esto, el conocimiento de los síntomas femeninos es el primer paso.












