La Liga Colombiana Contra el Cáncer Seccional Bogotá anunció la suspensión temporal de sus servicios a cientos de pacientes oncológicos debido a una grave crisis financiera provocada por la falta de pagos oportunos de las aseguradoras por los servicios prestados. El comunicado oficial, fechado el 30 de abril de 2026 y emitido desde Bogotá, fue firmado por Hernán Fernández Ankudowicz, gerente general de la institución, quien detalló que esta medida responde a limitaciones operativas que amenazan la sostenibilidad de sus actividades.
Esta situación se enmarca en una deuda acumulada del Instituto Nacional de Cancerología que alcanza los 146.000 millones de pesos, con un incremento drástico desde los 36.295 millones en marzo de 2024 hasta los 136.424 millones en febrero de 2026. Además, las cuentas pendientes por más de un año han pasado de 6.169 millones a 28.475 millones de pesos, reflejando la morosidad crónica del sistema de salud colombiano. En Antioquia, 37 hospitales acumulan cerca de 170.000 millones en deudas, mientras que en Manizales, el Hospital Santa Sofía reporta 21.000 millones pendientes, afectando a más de 500.000 usuarios.
Una crisis que se expande por todo el país
El problema trasciende la capital y se extiende a múltiples regiones, con suspensiones de servicios en diversas instituciones por la morosidad de las EPS. El Instituto Nacional de Cancerología cesó la atención a nuevos pacientes de Nueva EPS, medida parcialmente revertida, aunque carece de contrato vigente con esta entidad desde 2024. En Antioquia, 37 hospitales limitaron servicios no urgentes; en Medellín, el Hospital Alma Máter y la Clínica Cardio VID atienden solo urgencias; en Caldas, el SES Hospital Universitario enfrenta suspensiones similares; y en otras zonas como Boyacá, la Clínica Versalles en Cali que cerró totalmente, el Hospital San Rafael en Pasto, Nariño, y el Hospital Regional de la Orinoquía en Casanare que suspendió atención ambulatoria indefinidamente. Estas acciones representan una nueva señal de alarma en el sistema de salud nacional.
“La IPS atraviesa una situación financiera compleja, originada principalmente por la falta de pagos oportunos correspondientes a los servicios prestados”
Hernán Fernández Ankudowicz, gerente general de la Liga Colombiana Contra el Cáncer Seccional Bogotá
“Esta situación ha generado limitaciones en nuestra capacidad operativa, afectando la sostenibilidad de nuestras actividades. En consecuencia, nos vemos en la obligación de suspender temporalmente la prestación de nuestros servicios”
Liga Colombiana Contra el Cáncer Seccional Bogotá
Los pacientes oncológicos afectados deben buscar alternativas de atención mientras se regularizan los pagos, ya que la suspensión en la Liga es temporal y depende de la normalización financiera. Esta cadena de eventos subraya la urgencia de soluciones estructurales para evitar mayores riesgos en la atención oncológica y otros servicios esenciales en Colombia.












