Los defensores de la selección de República Democrática del Congo, Chancel Mbemba, capitán de los Leopardos y jugador del Lille, y Arthur Masuaku, del Lens, no pudieron regresar a tiempo a sus clubes de la Ligue 1 para disputar el derbi Lille-Lens, después de clasificar al Mundial 2026 con una victoria 1-0 en prórroga ante Jamaica el pasado 2 de abril en México. La Federación de Fútbol de RD Congo los retuvo hasta el lunes para una ceremonia oficial con el presidente del país, incumpliendo el reglamento de la FIFA que exige el regreso de los jugadores a sus equipos en un plazo máximo de 48 horas tras el partido internacional, lo que generó fuertes quejas de los clubes franceses ante el Comité Disciplinario del organismo rector del fútbol mundial.
Olivier Létang, presidente del LOSC Lille, expresó su malestar al destacar que Mbemba debía haber estado de vuelta en el club el jueves 2 de abril por la tarde, pero la decisión unilateral de la federación congoleña bloqueó a los futbolistas pese a las normas claras de la FIFA. Mientras tanto, el otro congoleño del Lens, Ngal’yel Mukau, sí cumplió con el regreso a tiempo, acentuando la molestia en ambos equipos de la Ligue 1, que ahora escalaron el caso a la FIFA por temor a un precedente peligroso para los clubes que financian a estos jugadores. La noticia, revelada por el diario francés L’Équipe el 4 de abril, subraya las tensiones entre federaciones nacionales y ligas europeas.
Histórico regreso al Mundial tras 52 años
Esta clasificación representa un hito para RD Congo, que vuelve a un Mundial después de 52 años de ausencia, la última como Zaire en Alemania 1974, bajo la dirección del entrenador Sébastien Desaire en el Grupo K junto a Colombia, Portugal y Uzbekistán. La celebración nacional justificó la retención de Mbemba y Masuaku, pero chocó con los calendarios europeos, especialmente ante un derbi tan esperado como el Lille-Lens en Francia.
«La Federación Congoleña de Fútbol ha decidido unilateralmente bloquear a los jugadores hasta el lunes, a pesar de que el reglamento de la FIFA es claro: los jugadores deben regresar a sus clubes 48 horas después del partido. El jugador debería haber estado en Lille ayer (jueves, 2 de abril) por la tarde. El caso ya está en manos del comité disciplinario de la FIFA porque esto sienta un precedente muy peligroso para todos los clubes que pagan a sus jugadores. Los organismos rectores son muy sensibles a esto y ya han escrito a la federación congoleña.»
Olivier Létang, presidente del LOSC Lille
«Muy pocos sectores pueden justificar la declaración de un día libre, y lo sabemos, pero el fútbol lo ha hecho. Es el único que impacta y une a toda la nación. Sin embargo, cuando analizamos su financiación, sigue estando al final de la jerarquía presupuestaria. Sin compararlo con la sanidad, la educación o la defensa, merece coherencia entre su impacto real en la sociedad, la educación y el público en general y los recursos destinados a su desarrollo. Es hora de alinear las ambiciones del deporte con los recursos disponibles para obtener resultados duraderos, no puntuales.»
Herita Ilunga, exjugador del Saint-Étienne
En la prensa congoleña, como Actualite, se reflexiona sobre la necesidad de mayor inversión en el deporte impulsada por el presidente Félix Tshisekedi, en un contexto donde logros como esta clasificación al Mundial 2026 resaltan el potencial del fútbol nacional, pero también exponen las fricciones con los clubes europeos que reclaman respeto a las regulaciones internacionales.











