Intensas lluvias registradas en Bogotá durante la tarde del 6 de enero de 2026 provocaron graves congestiones vehiculares, inundaciones y múltiples desvíos en sectores clave de la ciudad, a pesar de que la movilidad había sido generalmente fluida gracias a las vacaciones de muchos residentes. La Secretaría de Movilidad de Bogotá, en conjunto con el Grupo Guía y agentes de tránsito, emitió un informe oficial a las 4:56 p.m. reportando afectaciones en puntos como la Avenida Boyacá con calle 66A, Avenida Ciudad de Cali con calles 6D, 22, 132 y 1A, Avenida Boyacá con calle 9, y Avenida Centenario con carrera 83. Estas complicaciones surgieron por la combinación de precipitaciones fuertes y fallas en el sistema semafórico, obligando a la implementación de rutas alternas como la calle 53, Avenida Rojas, Avenida Chile, Avenida Cali y Avenida Guayacanes.
La situación se complicó particularmente en la Avenida Ciudad de Cali con calle 1A en sentido sur-norte, donde se reportó una inundación casi total que exacerbó el caos vial. Los agentes de tránsito trabajaron intensamente para redirigir el tráfico y mitigar los impactos, en un contexto donde las lluvias intensas contrastaron con el pronóstico inicial de movilidad favorable por el período vacacional.
Advertencia de la CAR por déficit hídrico en la Sabana
En paralelo, la Corporación Autónoma Regional (CAR) convocó una mesa de trabajo el mismo 6 de enero con alcaldes y empresas de la Sabana de Bogotá para abordar el déficit hídrico en la cuenca alta del río Bogotá, donde se evidencian bajos niveles en corrientes y embalses, incluso antes del inicio de la temporada seca. La entidad había extendido invitaciones previas a finales de 2025 para elaborar planes de contingencia, enfatizando la prioridad del consumo humano sobre el industrial. Para el 7 de enero, el Idiger pronostica un cielo parcialmente nublado con predominio seco, posibles lluvias ligeras en el norte y una madrugada seca, con una temperatura mínima cercana a los 10°C.
«No estamos en contra del desarrollo industrial ni de los sectores productivos, pero la prioridad de la CAR es y será siempre el consumo humano, por lo cual no es posible aumentar captaciones a las empresas y plantas ubicadas en la Sabana de Bogotá pues sin haber empezado la temporada seca ya presentamos déficit de agua»
Alfred Ignacio Ballesteros, director de la CAR
Este episodio de lluvias intensas resalta la vulnerabilidad de la capital ante eventos climáticos extremos, mientras la CAR insiste en medidas preventivas para garantizar el suministro de agua prioritario para la población en medio del creciente déficit hídrico.

















