Lluvias dejan 60 emergencias en el Quindío durante febrero

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Génova, Calarcá y Córdoba concentran el mayor número de afectaciones, principalmente por deslizamientos de tierra. Todo el departamento permanece en alerta naranja por riesgo de crecientes súbitas.

Un total de 60 emergencias asociadas a la temporada de lluvias se han registrado en el departamento del Quindío en lo corrido de febrero de 2026, según el balance entregado por la Unidad Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres del Quindío.

El director de la entidad, Jaider Hidalgo, detalló que los eventos se distribuyen en siete crecientes súbitas, seis caídas de árboles, cuatro vendavales, 34 movimientos en masa, un colapso estructural, dos daños viales, cuatro incendios estructurales, un incidente con materiales peligrosos y un caso de contaminación de fuente hídrica con hidrocarburos.

En cuanto a las afectaciones, el reporte señala 26 viviendas destruidas, con igual número de familias damnificadas, y 30 viviendas averiadas, que dejaron 30 familias afectadas. En total, 91 personas han resultado impactadas por las emergencias, entre ellas 74 adultos y 22 menores de edad.

Municipios con mayor impacto

El municipio de Génova encabeza la lista con 41 emergencias reportadas. Le siguen Calarcá con 10 casos, Córdoba con tres, y Montenegro y Quimbaya con dos cada uno. También se han presentado situaciones en Armenia y Circasia.

Por el contrario, los municipios que no reportan emergencias hasta el momento son Buenavista, Filandia, La Tebaida, Pijao y Salento.

Frente frío mantiene condiciones de riesgo

De acuerdo con los informes del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales y de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, la presencia de un frente frío ha intensificado las precipitaciones y generado saturación de suelos, lo que incrementa la probabilidad de deslizamientos, crecientes súbitas y afectaciones en infraestructura.

Las autoridades reiteraron el llamado a evitar el tránsito por laderas inestables, no intervenir taludes sin asesoría técnica, mantener limpios canales y sistemas de drenaje, no arrojar residuos a ríos o quebradas y reportar de manera oportuna cualquier situación de riesgo a los organismos competentes.

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