Las intensas lluvias que azotan el Caribe colombiano desde el fin de semana han desencadenado una serie de emergencias en cinco departamentos de la región, con inundaciones urbanas, desbordamiento de ríos y quebradas, caída de árboles y restricciones viales que mantienen en alerta a las autoridades locales. De acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), durante las últimas horas se ha presentado abundante nubosidad con lluvias intensas en amplios sectores del norte, occidente y centro-oriente del territorio nacional, afectando principalmente a Córdoba, Bolívar, Sucre, Magdalena y Atlántico.
En Santa Marta, la situación se tornó crítica tras el desbordamiento del río Gaira y la quebrada Tamacá, según reportó iClima, la empresa de monitoreo meteorológico. Sectores como El Paraíso, La Coquera, Puente Viejo y Villa Betel (en sus tres etapas) resultaron severamente afectados, al punto que los ciudadanos debieron empujar vehículos detenidos por el agua y trepar rejas de edificaciones para resguardarse. La Alcaldía Distrital de Santa Marta, a través de su oficina de Gestión del Riesgo, declaró alerta roja por crecientes súbitas en las cuencas de los ríos Piedras y Manzanares, mientras que la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, activó recorridos de respuesta y limpieza de canales.
Cartagena y Barranquilla bajo el agua por más de cinco horas
En Cartagena, las precipitaciones se extendieron por más de cinco horas continuas, lo que obligó al alcalde Dumek Turbay a aplazar un evento programado en el Gran Malecón del Mar. Las lluvias dejaron afectaciones urbanas, con caída de árboles en el sector de Cartagenita y el taponamiento de canales pluviales que agravó las inundaciones en varios barrios. En Barranquilla, la situación no fue menos compleja: el comandante de los Bomberos, Edwin Pacheco, reportó el arrastre de cuatro vehículos por la corriente en el sector de Villa Tarel, así como la caída de árboles en el barrio El Edén, donde las cuadrillas de emergencia trabajaron para despejar las vías y evitar mayores riesgos.
En el departamento de Córdoba, al menos siete municipios registraron emergencias, según informó la Dirección de Gestión del Riesgo departamental. El alcalde de Montería, Hugo Kerguelén García, indicó que la acumulación de residuos sólidos agravó los taponamientos de canales, por lo que se intervino con maquinaria amarilla en el sector de Ranchos del INAT para restablecer el flujo del agua. Localidades como San Bernardo del Viento, Valencia y Arboletes también sufrieron inundaciones que obligaron a evacuar a algunas familias.
Sucre y Magdalena suman emergencias
En Sucre, las lluvias se concentraron con especial fuerza en el municipio turístico de Tolú, donde las calles se convirtieron en ríos y las autoridades locales activaron protocolos de atención. Mientras tanto, en el Magdalena, además de los estragos en Santa Marta, se reportaron emergencias en la zona alta de la Sierra Nevada, árboles caídos en Ciénaga y un deslizamiento en el municipio de Plato que afectó varias viviendas, sin que hasta el momento se haya precisado el número de familias damnificadas.
«Durante las últimas horas se ha presentado abundante nubosidad con lluvias intensas en amplios sectores del norte, occidente y centro-oriente del territorio nacional», señaló el Ideam en su más reciente reporte.
Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam)
«Se esperan fuertes lluvias durante los próximos días en Cartagena, Barranquilla, Santa Marta y otros sectores de la región Caribe», advirtió iClima.
iClima, empresa de monitoreo meteorológico
Los organismos de respuesta de los cinco departamentos mantienen activos recorridos preventivos, limpieza de canales e inspecciones en las zonas de mayor riesgo. El Ideam insiste en que las precipitaciones continuarán durante el fin de semana, lo que mantiene en vilo a las administraciones locales, que ya han activado los protocolos de emergencia para atender cualquier eventualidad. Mientras tanto, miles de habitantes de la región Caribe permanecen en alerta, esperando que las condiciones climáticas mejoren para retornar a la normalidad.










