Las intensas lluvias que azotaron el municipio de Fusagasugá, en Cundinamarca, durante la tarde del miércoles 21 de octubre provocaron el desbordamiento de quebradas y graves inundaciones tanto en zonas urbanas como rurales, una emergencia que continuaba afectando a la población al amanecer del jueves 22. El desbordamiento de la quebrada Pekín fue el principal foco de la tragedia, cuyo caudal creció de manera repentina debido a las precipitaciones, lo que también colapsó el sistema de aguas residuales del municipio, agravando la situación en los sectores aledaños.
Ante la emergencia, organismos de socorro y bomberos del municipio se movilizaron de inmediato para atender a los afectados, realizar evacuaciones preventivas y evaluar los daños. Aunque no se han proporcionado cifras oficiales sobre damnificados o viviendas afectadas, los equipos de gestión del riesgo han inspeccionado diversos sectores urbanos y rurales, reportando daños en viviendas y vías. El colapso de la red de alcantarillado sumó un desafío adicional a las labores de respuesta, complicando el retiro de las aguas y la limpieza de las zonas inundadas. Las autoridades locales continúan monitoreando el nivel de los afluentes y las condiciones meteorológicas para prevenir nuevas emergencias, mientras la comunidad permanece en alerta.










