El volcán permanece bajo vigilancia permanente. Aunque algunos indicadores registraron variaciones recientes, las autoridades científicas mantienen el nivel de alerta Amarilla y reiteran el llamado a no bajar la guardia.
El más reciente reporte del Servicio Geológico Colombiano señala que el volcán Nevado del Ruiz continúa mostrando un comportamiento variable, dentro de los parámetros que sustentan la alerta Amarilla.
Entre el 10 y el 16 de febrero se evidenció un incremento en los eventos sísmicos asociados al rompimiento de roca al interior del edificio volcánico, aunque la energía liberada no presentó aumentos significativos frente al periodo anterior.
Los movimientos telúricos detectados fueron de baja magnitud y se concentraron principalmente en el cráter Arenas y en sectores ubicados al norte y suroccidente del volcán. Las profundidades oscilaron entre menos de un kilómetro y cerca de nueve kilómetros, con distancias de hasta 12 kilómetros desde el cráter.
En contraste, la actividad vinculada al tránsito de fluidos en los conductos volcánicos disminuyó tanto en número de registros como en energía. Durante la semana evaluada no se confirmaron emisiones de ceniza, situación que también estuvo influenciada por la nubosidad persistente en la zona y por la baja señal instrumental asociada a este tipo de eventos.
En cuanto a la desgasificación, la salida de vapor de agua y dióxido de azufre presentó fluctuaciones, pero en niveles bajos. El flujo estimado de SO₂ se mantuvo similar al de la semana previa. El organismo técnico explicó que la dirección del viento incidió en las mediciones, lo que puede generar variaciones en los registros de las estaciones instaladas en el área de influencia. Los sistemas satelitales, por su parte, continúan reportando descargas moderadas a bajas.
La columna de gases alcanzó alturas que variaron entre 200 y 400 metros sobre la cima, con picos que llegaron hasta 900 metros. La dispersión predominó hacia los flancos sur y suroccidente.
Respecto a la temperatura en el fondo del cráter Arenas, las anomalías térmicas detectadas siguen en rangos bajos.
El Servicio Geológico Colombiano reiteró que la alerta Amarilla implica cambios en el comportamiento habitual del volcán y exige seguimiento constante. Advirtió que la actividad puede evolucionar en periodos cortos hacia niveles superiores, como Naranja o Roja, en caso de registrarse variaciones sustanciales en los parámetros monitoreados.
Las recomendaciones oficiales incluyen mantenerse informados a través de los canales institucionales y acatar las orientaciones de las autoridades locales y de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.















