Los Costeños organizan segunda fiesta con licor y celulares en Penitenciaría El Bosque de Barranquilla

Compartir en redes sociales

Miembros de la banda criminal Los Costeños, liderados por figuras como Jorge Eliecer Díaz Collazos, alias Castor, y alias 26, organizaron una segunda fiesta clandestina en la Penitenciaría El Bosque, ubicada en el suroccidente de Barranquilla, específicamente en el pabellón 1, durante la noche del Día de las Velitas, el 7 de diciembre. El evento incluyó bebidas alcohólicas, luces navideñas, parlantes con música a alto volumen, televisores y celulares, todo grabado por los internos y difundido en redes sociales, lo que generó un operativo de incautación en la madrugada del 8 de diciembre por parte del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), bajo la dirección regional norte de Jim Nelson Muñoz.

Al menos una decena de reclusos participaron en esta celebración ilícita, facilitada por sobornos a guardianes del Inpec que permitieron el ingreso de licor, dispositivos electrónicos y el desarrollo de la fiesta, evidenciando la permeabilidad del penal y la falta de control efectivo. Durante el allanamiento, las autoridades incautaron parlantes, un televisor, luces decorativas, licor y varios celulares, mientras que dos internos fueron identificados y procesados por concierto para delinquir y extorsión, además de enfrentar procesos disciplinarios que podrían derivar en suspensiones, traslados y sanciones a funcionarios implicados.

Prácticas recurrentes y testimonios impactantes

Esta no es la primera vez que ocurre algo similar en El Bosque, ya que un antecedente se registró el fin de semana del 20 y 21 de septiembre, en el Día de Amor y Amistad, en el pabellón B, con traslados de internos y investigaciones internas posteriores. La revelación de los videos, difundidos semanas después del compromiso de Paz Total entre Los Costeños y el gobierno de Gustavo Petro, ha indignado a los vecinos del sector por el ruido de la música y los fuegos artificiales, describiendo el penal como tierra de nadie donde todo tiene un precio.

“Todo es pago. El dinero se lo entregan a los guardianes del Inpec y ellos se hacen los de la vista gorda, pero nada pasa”

Testimonio recogido por Semana

“Esto acá es tierra de nadie. Hay guardias que colaboran para meter las cervezas y los celulares, pero eso depende de quién esté de turno. Todo tiene un precio”

Interno bajo anonimato, fuentes de Semana y El Heraldo

Familiares de reclusos han confirmado la facilidad de comunicación, con declaraciones como “Yo hablo con él todos los días, hasta más que cuando estaba libre; aceptan Nequi, tienen WhatsApp, hacen de todo allá”, según reportes de El Tiempo. Fuentes consultadas describen estas fiestas como una práctica recurrente, lo que ha llevado a las autoridades a planear vigilancia permanente, requisas estrictas y monitoreo intensivo hasta fin de año, en un esfuerzo por recuperar el control en la penitenciaría.

Sigue leyendo