Los Cuinis, el brazo financiero del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) dirigido por Abigael González Valencia, conocido como Cuini, y Rosalinda González, esposa de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, han extendido sus operaciones a Colombia con un enfoque en el tráfico internacional de cocaína, metanfetamina y fentanilo, así como en el blanqueo de capitales. Esta red familiar, que incluye a Gerardo González Valencia y José González Valencia, cuñados de El Mencho, así como a El Güero, ha establecido presencia en Bogotá, particularmente en localidades como Engativá y Fontibón, y en regiones clave como Antioquia, Cauca, Nariño y Valle del Cauca, desde al menos 2020 según informes de la Defensoría del Pueblo, con El Güero identificado a inicios de 2021.
Las actividades de Los Cuinis en territorio colombiano involucran la supervisión de cultivos ilícitos, el control de rutas de salida de cargamentos y alianzas estratégicas con disidencias de las Farc y el Clan del Golfo para consolidar su logística. Emisarios ingresan al país haciéndose pasar por turistas y camuflan la droga en flores, alimentos o equipaje que sale desde el aeropuerto El Dorado, mientras que el blanqueo se realiza mediante correos humanos y el uso de alrededor de 500 tarjetas prepagadas distribuidas para retiros en cajeros de Bancolombia. Además, organizan células de seguridad y realizan reuniones discretas en restaurantes del norte de Bogotá, extendiendo su alcance a Uruguay, Brasil, México y Estados Unidos gracias al vínculo familiar con el CJNG.
Expansión global y reciente contexto
La muerte de El Mencho, abatido en un enfrentamiento con el Ejército Mexicano en Tapalpa, Jalisco, durante su traslado a Ciudad de México, ha dejado decenas de autos y camiones quemados en represalia, pero no ha frenado la expansión transnacional de Los Cuinis, evidenciada en informes de la revista Cambio y la Defensoría del Pueblo. Detenciones clave como la de Gerardo González Valencia en Uruguay y José González Valencia en Brasil, en colaboración con la DEA y autoridades locales, resaltan el alcance global de esta estructura dentro del CJNG y la mayor articulación entre agencias colombianas y extranjeras.
«revisan los cultivos, contratan personal para laboratorios, verifican la pureza de la cocaína y controlan las rutas de salida de los cargamentos»
Investigador de la Dijín
Estas operaciones no solo integran la logística y finanzas del CJNG en Colombia, sino que también fortalecen la producción en zonas de cultivos ilícitos, poniendo en evidencia la necesidad de una respuesta coordinada para desmantelar esta red que amenaza la seguridad regional.















