La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) ha difundido su calendario lunar para la semana del miércoles 12 al miércoles 19 de agosto, periodo en el que se registrarán dos fases clave: la luna nueva el primer miércoles y el cuarto creciente exactamente una semana después. Según los datos oficiales, la distancia de la Luna a la Tierra variará de 363.471 kilómetros al inicio de la semana a 382.084 kilómetros al final, un cambio que responde a la órbita elíptica del satélite natural. Este calendario, de aplicación universal pero con diferencias de orientación entre hemisferios, es utilizado históricamente para definir fechas religiosas, festivas y actividades como la agricultura o la pesca.
Durante la luna nueva, el satélite se sitúa entre la Tierra y el sol, iluminando solo su cara oculta, lo que lo hace invisible desde nuestro planeta. En esa fase, la Luna sale y se pone aproximadamente al mismo tiempo que el sol, por lo que las noches son especialmente oscuras y propicias para la observación astronómica. Una semana después, en cuarto creciente, podrá apreciarse la mitad de la cara iluminada del astro. Es importante recordar que, aunque en todas partes del mundo se ven las mismas fases, estas aparecen invertidas entre el hemisferio norte y el sur; por ejemplo, en cuarto menguante la media luna se ve a la izquierda en el norte y a la derecha en el sur.
Así se mueve el satélite natural
La Luna es un astro opaco que carece de luz propia y solo refleja los rayos del sol. Su revolución alrededor de la Tierra toma 27,3 días para completar una órbita, mientras que el ciclo completo de fases, de luna nueva a luna nueva, dura 29,5 días. Debido a que su rotación y su órbita tienen la misma duración, el satélite siempre muestra la misma cara hacia la Tierra. Además, su trayectoria no es un círculo perfecto, lo que explica las variaciones en la distancia al planeta: cuando está más cerca se encuentra en el perigeo y cuando está más lejos en el apogeo, fenómenos que influyen en el tamaño aparente de la Luna y en las mareas.
Para los aficionados a la astronomía y para quienes siguen tradiciones ligadas al ciclo lunar, la luna nueva del 12 de agosto representa una oportunidad ideal para contemplar el cielo profundo, libre del resplandor del satélite. El cuarto creciente del 19, por su parte, marcará el inicio de una fase de iluminación creciente que culminará con la luna llena a finales de mes. En Manizales y otras regiones de Colombia, las fases lunares se observan con la orientación propia del hemisferio sur, por lo que la media luna en cuarto creciente se verá invertida respecto a cómo la aprecian en países del norte.










