Luna pasará de cuarto menguante a nueva esta semana, desde Perú

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La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) informó que la luna presentará dos fases durante la semana en Perú, pasando del cuarto menguante, que ocurrirá el viernes 4 de septiembre, a la luna nueva, programada para el jueves 10 de septiembre, según el calendario lunar establecido por la agencia espacial. Este calendario es utilizado por diversas culturas para actividades religiosas, festividades y tareas agrícolas, lo que resalta su importancia más allá de la observación astronómica.

Durante el cuarto menguante, la luna se verá medio iluminada desde la Tierra, aunque en realidad solo se observa un cuarto de su cara visible. En esta fase, el satélite sale alrededor de la medianoche y se pone cerca del mediodía, ofreciendo una oportunidad para quienes deseen observarla en horas de la madrugada. Por su parte, la luna nueva ocurre cuando el satélite se sitúa entre la Tierra y el sol, iluminándose únicamente su cara oculta. En ese momento, la luna sale y se pone con el sol, siendo visible solo durante el día, lo que dificulta su observación directa. Sin embargo, esta fase es un momento excelente para apreciar el cielo oscuro, ya que la ausencia de luz lunar permite ver estrellas y otros cuerpos celestes con mayor claridad.

Distancias y temperaturas extremas en la luna

La órbita de la luna no es un círculo perfecto, lo que explica la variación en su distancia con respecto a la Tierra. Al inicio de la semana, el satélite se encontrará a 380,962 kilómetros de nuestro planeta, mientras que al final de la semana, cuando alcance la luna nueva, la distancia se reducirá a 368,563 kilómetros. Esta variación, junto con la ausencia de una atmósfera como la terrestre, genera condiciones extremas en la superficie lunar. La luna cuenta con una exosfera que no puede atrapar ni difundir la energía del sol, por lo que las temperaturas en el ecuador lunar durante el día alcanzan los 121 grados centígrados, mientras que en la noche descienden hasta -133 grados centígrados. En los cráteres profundos cerca de los polos lunares, las temperaturas pueden ser inferiores a -246 grados centígrados, un entorno hostil que contrasta con la aparente calma del satélite.

El comportamiento de la luna, que muestra una parte distinta de su cara cada semana, no solo fascina a los astrónomos, sino que también despierta el interés de quienes siguen sus fases para actividades cotidianas. En la luna no cae nieve, no hay truenos ni se forman nubes en el cielo, un recordatorio de que su superficie, marcada por cráteres y llanuras, es radicalmente diferente a la de la Tierra. Para los observadores en Perú, esta semana representa una oportunidad para seguir de cerca el ciclo lunar, ya sea con fines científicos, culturales o simplemente por el placer de contemplar el cielo nocturno.

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