El arquero colombiano Álvaro Montero se vistió de héroe en Córdoba para darle a Boca Juniors el pase a los cuartos de final de la Copa Argentina. En una dramática definición por penales, el exjugador del Deportivo Cali contuvo dos remates para sellar el 4-3 final sobre Vélez Sarsfield, luego de un agónico 0-0 en los 90 minutos reglamentarios. La actuación del guardameta nacional, que recibió una calificación de 9 puntos por parte de TyC Sports, fue determinante para mantener con vida al equipo xeneize en el torneo.
El partido, disputado en el estadio Mario Alberto Kempes, tuvo un desenlace de película. En la última jugada del tiempo regular, Montero cometió un penal sobre Simón Escobar que pudo haber sentenciado la eliminación de Boca. Sin embargo, el ejecutor Dilan Godoy estrelló su remate en el palo derecho, manteniendo la igualdad. «Fue una jugada en la que tenía toda la ventaja el jugador de ellos. Son decisiones que uno toma y lo primero que uno piensa es que no te conviertan. También hubo errores que no hay que cometer», declaró el arquero colombiano sobre la jugada que casi le cuesta la clasificación a su equipo. Y agregó: «Ese palo nos dio vida».
En la tanda de penales, Montero se erigió como figura absoluta al contener los disparos de Elías Gómez y Thiago Silvero. La atajada a este último generó controversia, pues desde algunos ángulos se observa que el pie izquierdo del arquero podría estar adelantado respecto a la línea de meta. La Regla 14 del fútbol exige que al menos un pie esté en contacto con la línea o detrás de ella al momento del remate, y según análisis de Clarín, la posición del colombiano generó un intenso debate sobre la legalidad de la jugada.
El costo del héroe
La inversión de Boca en Montero no fue menor: el club pagó 4 millones de dólares a Vélez por su ficha. Una cifra que, a la luz de su actuación, parece justificada. TyC Sports no escatimó elogios: «Colosal lo del colombiano. Realmente extraordinario. ¡Salvó un flor de quilombo! Boca sigue en Copa Sudamericana y en Copa Argentina gracias a él. Siempre es decisivo tener un atajador de penales». El diario Olé tituló su portada del 3 de septiembre con el juego de palabras «Gigantero», combinando «gigante» con «Montero».
«Más allá de eso jugamos un muy buen partido, con un muy buen rival. Pienso que tuvimos bastantes situaciones para convertir y ellos la más clara la tuvieron en el minuto 90 con el penal»
Álvaro Montero, arquero de Boca Juniors
No todo fueron elogios para los colombianos en el equipo de la Ribera. Sebastián Villa, compañero de Montero en la selección, recibió una calificación de apenas 5.5 por parte de TyC Sports, que señaló: «Arrancó bien, con mucho desequilibrio por la banda izquierda, pero de a poco se fue diluyendo. Terminó sin gravitar y se fue reemplazado por Flores».
Una agenda apretada para Boca
La clasificación le permite a Boca seguir soñando en dos frentes. Ahora deberá enfrentar un calendario exigente: visita a Gimnasia y Esgrima de Mendoza por el Torneo Clausura, recibirá a San Pablo por la ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana, luego se medirá con Central Córdoba de Santiago del Estero antes de la revancha con el equipo brasileño. Con Montero como figura y el respaldo de una afición que ya lo celebra como «el atajapenales», Boca se prepara para una seguidilla de partidos que definirán su temporada. El técnico Rodolfo Arruabarrena, que confió en el arquero colombiano desde su llegada, sabe que tener a un guardameta de esta calidad en los momentos decisivos puede marcar la diferencia entre el éxito y la eliminación.










