Gustavo Bolívar, exsenador y exdirector del Departamento Administrativo de la Prosperidad Social (DPS), reveló en una entrevista con Vanessa de la Torre en el programa ¿Cómo aman los hombres? que su madre, Ernestina Moreno Vargas, quien falleció el 2 de enero de 2024, celebró abiertamente su derrota en las elecciones a la alcaldía de Bogotá en 2023. Según el político, al conocer los resultados, ella exclamó con alivio: “Ay, mijo, gracias a Dios perdió”, reflejando su profundo rechazo a su incursión en la política debido a los riesgos que esta conllevaba.
En aquellas elecciones celebradas en Bogotá, Bolívar, quien competía por el Pacto Histórico, obtuvo el 18,72 por ciento de los votos, quedando en tercer lugar, mientras que Carlos Fernando Galán se impuso con el 49,08 por ciento. A pesar de este revés electoral, Bolívar recordó con cariño que su madre siempre estuvo orgullosa de él, aunque no aprobaba su trayectoria política. “Sí, mucho, mucho. Pero no le gustaba que estuviera en política”, confesó el exsenador, destacando cómo ella actuaba como su consejera cercana pese a estos desacuerdos.
Una infancia marcada por la pérdida y la resiliencia
La revelación cobra mayor emotividad en el contexto personal de Bolívar, quien perdió a su padre, Jorge Isaac Bolívar Villegas, a los 53 años por cirrosis derivada del consumo excesivo de alcohol, cuando él apenas tenía 11 años. Tras esa tragedia, el futuro político tuvo que trabajar desde temprana edad para sostener a su familia, forjando un carácter resiliente. Ernestina Moreno Vargas se convirtió entonces en una figura pivotal, ofreciéndole guía constante. Bolívar también mencionó su temporal alejamiento de la política durante la pandemia de covid-19, cuando se dedicó cinco meses a escribir un libro, una pausa que ilustra su frase característica: “Yo entro y salgo”, refiriéndose a su relación intermitente con la arena pública.
“Sí (estuvo orgullosa), mucho, mucho. Pero no le gustaba que estuviera en política”.
Gustavo Bolívar, exsenador y exdirector del DPS
Esta anécdota, compartida a pocos días del Día de la Madre el 10 de mayo, subraya el vínculo inquebrantable entre Bolívar y su progenitora, quien priorizaba su seguridad por encima de cualquier ambición electoral, dejando un testimonio conmovedor sobre los sacrificios y amores familiares en medio de la vorágine política colombiana.











