En un hecho que ha conmocionado al departamento del Valle del Cauca, tres mujeres de una misma familia fueron asesinadas por hombres armados en el municipio de Toro. El crimen, ocurrido el 6 de noviembre de 2026, elevó a 104 el total de masacres registradas en Colombia durante este año, según el más reciente informe del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz). Las víctimas fueron identificadas como María del Carmen Gutiérrez, de 58 años, y sus dos hijas, Yarlin Andrea Muñoz Gutiérrez, de 30, y Sulisney Muñoz Gutiérrez, de 36, quienes fueron atacadas a tiros dentro de su vivienda por sujetos armados que dispararon indiscriminadamente.
Desde el inicio de la administración del presidente Abelardo de la Espriella, el pasado 7 de agosto, se han contabilizado 24 masacres en el país. En el Valle del Cauca, el departamento más afectado por este tipo de crímenes en el período del nuevo Gobierno, ya suman seis masacres, mientras que en todo 2026 la cifra asciende a 14. La Defensoría del Pueblo había emitido alertas previas sobre la persistencia y agravamiento de las disputas territoriales y las economías ilícitas en Toro y localidades aledañas, donde confluyen grupos armados como el Frente Adán Izquierdo del Bloque Isaías Pardo y la organización Los Flacos, además de otras estructuras delincuenciales locales, aunque hasta el momento se desconoce cuál de ellas estaría detrás del ataque.
Indepaz exige esclarecimiento y respuesta integral
El director de Indepaz, Leonardo González Perafán, condenó el triple homicidio y reclamó una investigación rigurosa. «Las circunstancias y los responsables de este hecho deben ser plenamente esclarecidos», señaló el directivo, quien además advirtió que la masacre evidencia «la persistencia de graves escenarios de violencia en el departamento del Valle del Cauca. La protección de la población civil y las acciones para contener estas dinámicas de violencia requieren una respuesta urgente e integral». González indicó que el contexto de la masacre está asociado a la lucha por el control territorial y el narcotráfico en la región.
«Rechazo categóricamente el asesinato de una madre y sus dos hijas en Toro, Valle del Cauca. María del Carmen, Yarlin Andrea y Sulisney merecen justicia. Este crimen no puede quedar en la impunidad. Exijo a las autoridades celeridad para capturar a los responsables»
Ana Paola García, senadora de la República
El rechazo al hecho se replicó en el espectro político colombiano. La senadora Ana Paola García manifestó su consternación y pidió celeridad en las capturas, mientras que el congresista Juan Carlos Garcés Rojas también se pronunció contra el crimen y solicitó medidas urgentes de seguridad en la región del norte del Valle. Ambos legisladores coincidieron en que la masacre no puede quedar en la impunidad y que las autoridades deben actuar con prontitud para desmantelar las estructuras responsables. El caso añade presión al nuevo Gobierno para reforzar la presencia institucional en una zona que, pese a las advertencias, sigue siendo escenario de violencia extrema contra la población civil.









