La representante a la Cámara por el Pacto Histórico, Mafe Carrascal, lanzó una inesperada invitación pública a través de su cuenta en la red social X al exfórmula vicepresidencial Juan Daniel Oviedo, proponiéndole un café. El gesto, registrado después de los comicios del pasado 31 de mayo, ha sido interpretado en círculos políticos como un posible acercamiento que busca integrar a Oviedo en un nuevo bloque de cara al balotaje del 21 de junio. La publicación se produce en un momento de definiciones para Oviedo, quien quedó sin un alineamiento político claro tras el distanciamiento del uribismo.
El contexto de la invitación se enmarca en el complejo escenario que dejó la primera vuelta presidencial, con un escrutinio del 99,98% que consolidó a Abelardo de la Espriella con el 43,74% de los votos, equivalentes a 10.359.902 sufragios, frente al 40,90% obtenido por Iván Cepeda, quien sumó 9.687.508 votos. En esa misma jornada, la fórmula conformada por Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo apenas alcanzó el 6,92% de los votos, es decir, 1.639.421 sufragios, un resultado que fue interpretado como un voto de castigo al no sumar ni la mitad de los apoyos que cada uno había logrado por separado en la consulta interna.
Una ruptura y una invitación
La situación de Juan Daniel Oviedo se tornó aún más incierta cuando Paloma Valencia decidió respaldar a Abelardo de la Espriella para la segunda vuelta. El exfórmula vicepresidencial se negó a sumarse a esa campaña, marcando un distanciamiento del uribismo que algunos sectores interpretaron como una ruptura con su postura inicial. Horas después de conocerse los resultados, Oviedo expresó su frustración en una declaración que ha sido ampliamente difundida: “Me duelen los resultados (…). Es increíble que Colombia se debata su futuro alrededor de la homofobia, el machismo y la irresponsabilidad. Esta es una decisión seria que debo asumir”.
«¿Nos tomamos un café Juan Daniel Oviedo?»
Mafe Carrascal, representante a la Cámara por el Pacto Histórico
La propuesta de Carrascal llega en un momento en que Oviedo, quien en la Gran Consulta por Colombia había quedado segundo generando expectativas sobre su continuidad política e incluso posibles proyecciones a la Alcaldía de Bogotá, se encuentra en una posición de aislamiento. Su estilo de campaña, recordado por el llamado “periodicazo”, y su negativa a plegarse a la estrategia de Valencia lo dejan como un actor político sin ancla, lo que abre la puerta a especulaciones sobre el propósito real de la invitación, que va desde un sondeo de intenciones hasta la exploración de una alianza que podría reconfigurar el mapa de apoyos para la segunda vuelta.












