Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, desmintió categóricamente las afirmaciones del ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien sugirió que el aumento de la Tasa de Política Monetaria (TPM) beneficia al sector financiero. En un pronunciamiento reciente publicado en su cuenta de la red social X (@JoMalagon), Malagón presentó datos de la Superintendencia Financiera que evidencian lo contrario: en 2023 las utilidades de los establecimientos de crédito cayeron un 45%, y al cierre de 2024, once bancos reportaron pérdidas, la cifra más alta en décadas.
Este rechazo se enmarca en el ciclo de alzas de la TPM impulsado por el Banco de la República entre septiembre de 2021 y abril de 2023, cuando la tasa subió 1.150 puntos básicos con el objetivo de controlar la inflación y preservar el poder adquisitivo de la moneda. Durante este período, la cartera total de créditos se redujo en un 6,4%, el indicador de vencimiento pasó del 3,7% al 5%, las utilidades disminuyeron en 9,2 billones de pesos y hasta 23 entidades cerraron por pérdidas, lo que resalta los efectos adversos como el encarecimiento del fondeo, la menor demanda de crédito, el alza en la morosidad y mayores provisiones.
Cifras que contradicen el supuesto beneficio
Malagón enfatizó que la TPM representa el costo de fondeo para los establecimientos de crédito con el Banco de la República, y su elevación responde exclusivamente a la necesidad de anclar las expectativas de inflación, sin favorecer a ningún sector específico. La disputa pública entre Asobancaria y el ministro Ávila pone de manifiesto tensiones sobre la interpretación de estas medidas monetarias.
«No es cierto que el aumento de la Tasa de Política Monetaria favorezca al sector financiero. Las cifras de la Superintendencia Financiera muestran exactamente lo contrario: en 2023, las utilidades de los establecimientos de crédito cayeron 45% y, al cierre de 2024, 11 bancos reportaron pérdidas, la cifra más alta en décadas».
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria
«¿Eso es un beneficio para el sector? No. Es el costo de controlar la inflación».
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria
El directivo defendió la decisión del emisor como acertada y necesaria, pero criticó lo que calificó como una tergiversación para construir un relato falso sobre supuestos privilegios para la banca en medio de tasas más altas.
«El aumento de la Tasa de Política Monetaria responde a ese objetivo y es una decisión acertada y necesaria para anclar las expectativas de inflación».
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria
«Lo que no es aceptable es que se tergiverse la decisión para construir un relato falso según el cual la banca se beneficia de tasas más altas».
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria
Esta controversia subraya la complejidad de las políticas monetarias en Colombia, donde el control de la inflación choca con los impactos en el sistema financiero, obligando a un debate equilibrado sobre sus verdaderos costos y beneficios para la economía nacional.










