Jonathan Mauricio Román Giraldo, un exintegrante de la Policía Nacional de Colombia y programador de software originario de Manizales, falleció el 14 de febrero en un ataque con dron perpetrado cerca de la frontera ucraniana durante una operación militar. Su familia, residente en el barrio Sierra Morena de Ciudad Bolívar en Bogotá, ha lanzado un desesperado llamado a la ayuda para repatriar su cuerpo, enfrentando obstáculos económicos y diplomáticos en medio del conflicto armado.
Román Giraldo, quien dejó su estable trabajo como programador para unirse voluntariamente en octubre a las fuerzas que apoyan a Ucrania y viajó el 29 de ese mes, se convirtió en una de las víctimas de este incidente que también cobró la vida de dos colombianos más, un peruano y un brasileño. La confirmación oficial de su muerte llegó el 20 de febrero a través del comandante de su unidad, tras la circulación de información en redes sociales. Su primo, Luis Eduardo Castriñón, ha revelado que Jonathan buscaba nuevas oportunidades y decidió sumarse a la causa ucraniana, atraído por salarios que oscilan entre 3.000 y 5.000 dólares mensuales más bonos para excombatientes.
Dificultades en la repatriación y el contexto de los colombianos en el conflicto
La repatriación del cuerpo se complica por la ausencia de un consulado colombiano en Ucrania, la intensidad de la guerra y la falta de recursos, pese a contactos diplomáticos con autoridades en Polonia que no han arrojado soluciones. Colombia lidera el número de extranjeros fallecidos en el conflicto, con más de 300 militares retirados muertos desde 2022, y el gobierno nacional ha calificado estas participaciones como actos de mercenarismo. En el barrio Sierra Morena, la comunidad se ha movilizado para brindar apoyo a la familia desbordada.
“Jonathan buscaba nuevas oportunidades y decidió unirse a la causa ucraniana”
Luis Eduardo Castriñón, primo
“Estamos tocando todas las puertas posibles para que su familia pueda darle el último adiós”
Luis Eduardo Castriñón, primo
“La situación nos ha desbordado, no sabemos a quién recurrir”
Luis Eduardo Castriñón, primo
Este trágico suceso subraya los riesgos que asumen miles de colombianos al enlistarse en conflictos extranjeros, dejando a sus seres queridos en una lucha paralela por el cierre digno de sus historias.















