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Manizales Cómo Vamos: un informe que exige acciones, no excusas

Por JULIAN EL POLITÓLOGO*

El último informe de calidad de vida de Manizales Cómo Vamos, con resultados de 2025, debe dejarnos muchas reflexiones como municipio. Pero, sobre todo, debió ocuparnos de acciones sensibles y trascendentales en el ámbito social: los procesos educativos de básica y media, el acceso a la cultura, el cambio demográfico, la salud mental y los problemas de movilidad que vive la ciudad.

Cabe aclarar que toda esta información corresponde al 2025. Esperamos que la administración municipal no vaya a usar el terremoto del 10 de agosto como excusa para escudarse en acciones que, desde su primer día de gobierno el 1 de enero de 2024, algunos ciudadanos y yo como concejal venimos advirtiendo.

Lo primero que debemos decir es que el cambio demográfico ya es una realidad. Tenemos una población cada día más envejecida, con una tasa de mortalidad estable, pero con menos nacimientos. Y bajo estas circunstancias todavía no hay planes concretos desde la administración pública para saber cómo vamos a atender a las personas mayores, entendiendo que es una realidad que todos, más temprano que tarde, debemos vivir. En ese mismo sentido, en términos de infancia y adolescencia, es decir, de niños, niñas y adolescentes entre los seis y los 17 años, hoy son menos. Por tal razón deberíamos tener la capacidad suficiente para una atención de calidad y adecuada para esta población. Pero eso dista mucho de la realidad.

Por ejemplo, si usamos el dato anterior y lo unimos con los procesos educativos en media, según los datos de Manizales Cómo Vamos en 2024, la deserción en Manizales fue de aproximadamente 1.400 niños y niñas. Es decir, cada día estarían saliendo de la educación regular cuatro estudiantes del aula.

Pero no solo la deserción es una problemática en educación. En las pruebas Saber 11, a lo público no le va muy bien, y en comparación con el promedio y los resultados de la educación no oficial hay una diferencia aproximada de 50 puntos.

Otro aspecto que no mejora es el referido al medio ambiente, en términos de aprovechamiento de residuos sólidos y economía circular. Estamos perdiendo la batalla, apenas un 5% estamos aprovechando, y el relleno sanitario sigue casi en su tope. Con una agravante, hoy EMAS es una de las empresas de servicios públicos que ha caído en su percepción positiva ante la ciudadanía, por los altos costos de sus facturas y, en algunos casos, por su prestación deficiente en algunos sectores del municipio. En conclusión, EMAS, una empresa que nos pertenece a los manizaleños en un 49% aproximadamente, se debe transformar.

Por último, la movilidad de Manizales es crítica, y no solo por los trancones que vivimos a diario, sino por la tasa de siniestros viales con heridos y fallecidos. Aunque en comparación con otros territorios nos vaya bien, a cualquier municipio le debería preocupar una tasa de muertes por evento de transporte de 9,5. Esto quiere decir que las fotomultas y la cantidad exagerada de guardas de tránsito en las calles de Manizales no han surtido efecto.

*Concejal de Manizales (Partido Alianza Verde)

Columna de opinión

Las opiniones expresadas en las columnas de opinión son de exclusiva responsabilidad de su respectivo autor y no representan la opinión editorial de La Veintitrés.

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