Manizales se mantiene en alerta por fiebre amarilla y la Secretaría de Salud ha implementado un conjunto de medidas preventivas para proteger a residentes y visitantes durante la Feria de Manizales 2026, en el marco de la emergencia sanitaria nacional declarada mediante la Resolución 691 de 2025.
La determinación se adopta conforme a las directrices del Ministerio de Salud y Protección Social, recogidas en la Circular Externa No. 025 de 2025, que define acciones de control y prevención frente al incremento de casos de fiebre amarilla en el país.
Manizales ha sido clasificada como territorio de muy alto riesgo para la transmisión del virus, debido a la circulación de la enfermedad y a la presencia del mosquito transmisor Aedes aegypti y Sabethes en áreas urbanas. Aunque la ciudad no ha reportado casos autóctonos, la afluencia masiva de público durante la Feria incrementa la vulnerabilidad de contagio si no se aplican las medidas adecuadas.
Vacunación, la principal medida de protección
La Secretaría indica que la vacunación es la estrategia más eficaz para prevenir la fiebre amarilla. Se recomienda que las personas que viajen desde o hacia zonas de alto riesgo —como gran parte de los departamentos de Caldas, Tolima, Putumayo, Meta, entre otros— cuenten con el esquema de vacunación vigente.
La dosis debe aplicarse al menos 10 días antes del viaje o del inicio de las festividades, para garantizar la aparición de la inmunidad. Esta vacuna se administra una sola vez en la vida y ofrece protección permanente. Solo se sugiere una dosis adicional si han pasado más de 10 años y la persona se dirige a un área de riesgo.
En Manizales, la vacuna es gratuita y está disponible en los puntos de vacunación de la red pública y privada de servicios de salud.
Medidas de protección individual
- Usar repelentes de insectos durante actividades al aire libre.
- Vestir ropa de manga larga y pantalones largos, especialmente al amanecer y al atardecer, momentos de mayor actividad del mosquito transmisor.
La Alcaldía también invita a la comunidad a eliminar criaderos de mosquitos en viviendas y establecimientos, especialmente recipientes que acumulan agua estancada.

















