La cantante Marbelle respondió de manera contundente a su colega Adriana Lucía en redes sociales, luego de que esta última cuestionara la reacción eufórica de los seguidores del candidato ganador Abelardo de la Espriella tras su triunfo en la segunda vuelta presidencial. El intercambio se produjo en Instagram, donde la polarización política habitual entre figuras del entretenimiento volvió a encenderse con comentarios que rápidamente se viralizaron.
Adriana Lucía había publicado un mensaje en el que manifestaba su extrañeza ante la actitud de los votantes de derecha: “¿Por qué están tan alebrestados? Deberían estar contentos, relajados, liberados, tranquilos, esperanzados, animados, pero están así con un ‘déjame está’, con hormiguillo”. La publicación generó reacciones inmediatas, y Marbelle no tardó en responder con una frase que se volvió tendencia: “Estamos con piquiña en el culo de la FELICIDÁ!!!”. El comentario, escrito con el característico tono coloquial de la artista, fue replicado por miles de usuarios para describir la euforia de los seguidores del candidato ganador.
El contexto electoral y la precisión del sistema
La controversia digital ocurre en medio del balance oficial presentado por la Registraduría Nacional del Estado Civil, que ratificó la precisión del preconteo en los comicios. Según la entidad, más de 9.000 personas participaron en el proceso electoral, con casi 3.000 comisiones escrutadoras encargadas de verificar los resultados. Las variaciones entre los datos preliminares y los definitivos fueron mínimas, lo que fue presentado como un precedente positivo para la democracia colombiana, reforzando la confianza institucional en el sistema electoral.
«Estamos con piquiña en el culo de la FELICIDÁ!!!»
Marbelle, cantante
La victoria de Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta presidencial desató una ola de celebraciones entre sus simpatizantes, pero también avivó el debate público entre figuras del espectáculo que suelen expresar abiertamente sus posturas políticas. Este episodio evidencia cómo la discusión política trasciende los escenarios tradicionales y se traslada con fuerza al espacio digital, donde las reacciones virales marcan la agenda del momento.












