La presentadora y actriz Margarita Ortega reveló, durante su recuperación, que firmó su testamento antes de someterse a una cirugía de columna el pasado 6 de abril de 2026. En una entrevista concedida al programa La Red de Caracol Televisión, la artista de 33 años de carrera profesional confesó que, al enfrentarse al quirófano, organizó hasta el último detalle de sus asuntos domésticos y dejó como herederos de sus bienes a sus hijos, Emiliano y Melibea, en un acto que describió como una ofrenda de vida.
Ortega, quien padecía discopatía degenerativa que le causó pérdida de sensibilidad en dos dedos y el hombro desde 2022, explicó que la condición empeoró con el tiempo. Aunque postergó la intervención durante años y buscó terapias alternativas sin éxito, finalmente optó por la cirugía que incluyó un implante de titanio para tratar cuatro discos afectados en la columna cervical y lumbar. «Estaba vértebra sobre vértebra y entonces los dolores eran muy intensos porque había perdido sensibilidad en estos dos dedos, este lado de la mano, desde el 2022. Y el hombro ya no lo sentía», relató la presentadora.
Un adiós planeado y un regreso inesperado
El momento previo a la operación fue especialmente emotivo para Margarita Ortega, quien decidió dejar todo preparado para sus seres queridos. «Antes de entrar, firmé un testamento de las cuatro cosas que tengo en la vida, que he construido en 33 años de carrera, que son mi ofrenda de vida a mis hijos», declaró. En su testimonio, agregó: «Dejé todo listo, hasta el pago de la luz, el teléfono quedó pago y quedó listo para que ellos entendieran que lo más importante en mi vida siempre han sido ellos». Mientras era sedada, recordó haber sentido una profunda gratitud: «Lo último que recuerdo es que me van acercando la mascarita, va saliendo el humo, me están hablando, me están diciendo que voy a sentir un poquito de sueño. Y yo en ese momento lo que le dije a Dios fue como: ‘Gracias, gracias, gracias, gracias, gracias. Si vuelvo, entonces dame una razón para entender qué es lo que tengo que hacer aquí. Si no vuelvo, igual quiero que sepas que estoy agradecida y estoy feliz porque te voy a ver antes. Y eso está bonito'».
Sin embargo, la recuperación no fue sencilla. Días después del alta médica, la presentadora tuvo que regresar al hospital por una descompensación vinculada a un desajuste endocrino, la menopausia, pérdida de peso y los cambios físicos postquirúrgicos. Además, tras 22 años de vegetarianismo, los especialistas le recomendaron abandonar esta práctica y consumir proteína animal para favorecer la adaptación del implante de titanio. «La cirugía modificó las indicaciones médicas para mi recuperación», explicó Ortega, quien actualmente continúa adaptándose a su nueva vida y busca llevar una rutina más saludable. La presentadora, que construyó su carrera a lo largo de más de tres décadas, enfrentó este difícil proceso con la convicción de que, pase lo que pase, su legado ya estaba asegurado para sus hijos.












