Mary Méndez, reconocida presentadora de La Red, compartió un impactante testimonio en sus historias de Instagram (@marymendez55) sobre cómo fue víctima de un paseo millonario en Bogotá durante la madrugada de 1999, un relato que resurgió ante la desaparición de Diana Ospina el 22 de febrero de 2026, quien salió de la discoteca Theatron y abordó un taxi. Méndez detalló que, al descender de su vehículo tras asistir a una fiesta, dos hombres armados la abordaron junto a su acompañante, retuvieron a ambos durante varias horas, los obligaron a retirar dinero de múltiples cajeros automáticos hasta vaciar sus cuentas y los trasladaron por distintos sectores de la ciudad antes de abandonarlos a las 6:00 de la mañana en un solar baldío, dejando el carro en el sitio con las llaves arrojadas.
Este suceso, que Méndez revivió públicamente para visibilizar la persistencia de esta modalidad delictiva en Bogotá por décadas, generó un amplio debate sobre la inseguridad en el transporte nocturno y la falta de medidas efectivas por parte de las autoridades, especialmente tras el caso de Ospina que ha multiplicado testimonios similares en redes sociales.
Un delito que persiste sin control
La presentadora criticó duramente la inacción oficial frente a estos crímenes recurrentes, donde los delincuentes son capturados con frecuencia pero liberados rápidamente, permitiendo la reincidencia. Su publicación no solo rememoró el terror vivido hace más de dos décadas, sino que instó a las autoridades a tomar acciones concretas para erradicar esta práctica que sigue acechando a bogotanos desprevenidos, particularmente en entornos nocturnos como salidas de fiestas o discotecas.
«Esto no es nuevo, no se ha hecho un carajo»
Mary Méndez, presentadora de La Red
Las reacciones de los internautas fueron inmediatas, con miles de comentarios lamentando la ausencia de avances en seguridad vial y transporte, y exigiendo soluciones definitivas para evitar que historias como la de Méndez o la desaparición de Ospina se repitan en una ciudad que no logra dejar atrás esta lacra delictiva.















