Al menos 50 disidentes muertos, entre ellos alias Negro Primo, cabecilla del frente Antonio Ricaurte, y un saldo de varios heridos como alias Pescado, hombre de confianza de ‘Iván Mordisco’, dejaron los intensos combates registrados desde la mañana del 27 de mayo de 2026 en San José del Guaviare. Los enfrentamientos enfrentaron a los frentes Isaías Carvajal y Antonio Ricaurte, pertenecientes a las disidencias del Estado Mayor Central que lidera ‘Iván Mordisco’, contra la estructura 44, leal a ‘Calarcá’, en una disputa por el control territorial que mantiene a la población civil en confinamiento para evitar el fuego cruzado.
La muerte de alias Negro Primo, quien contaba con aproximadamente 38 años y llevaba al menos ocho años integrando las filas de las disidencias del Estado Mayor Central, representa un duro golpe para esa estructura. Fuentes militares afirmaron que la neutralización de este cabecilla significa la pérdida de un mando con experiencia, pues ascendió desde guerrillero raso en 2017 hasta convertirse en cabecilla de finanzas en 2024, segundo cabecilla en 2025 y subversivo principal en 2026, tras la deserción de otros disidentes. Se le atribuyen hostigamientos a las Fuerzas Militares, enfrentamientos con otros grupos armados, reclutamiento forzado y la difusión de audios intimidatorios en Caquetá y Putumayo.
Fractura interna y disputas territoriales
Los combates entre estas facciones rivales de las disidencias de las Farc confirman la ausencia de alianza entre los dos bandos, que se disputan el control de rutas de narcotráfico, minería ilegal y rentas ilícitas en regiones estratégicas como Guaviare, Caquetá y Meta. La fractura entre ‘Iván Mordisco’ y ‘Calarcá’ surgió por desacuerdos sobre la conducción de las negociaciones de paz con el Gobierno y la autoridad interna. Mientras el Estado Mayor Central rechaza los acercamientos con el Ejecutivo, el Estado Mayor de Bloques y Frente liderado por ‘Calarcá’ sostiene un proceso de diálogo suspendido. Ambos grupos buscan consolidar sus corredores para actividades ilegales, intensificando la violencia y complicando los intentos de paz.
Alias Pescado, quien resultó herido en los enfrentamientos, se había escapado de un bombardeo militar en marzo de 2026, lo que evidencia la capacidad de reacción de estas estructuras. Las autoridades no han confirmado acciones del Ejército Nacional en la zona para mitigar el impacto o recuperar el control territorial, mientras la población civil permanece en confinamiento ante el riesgo de fuego cruzado. La muerte de ‘Negro Primo’ podría afectar la conservación de fuentes de financiación ilícitas, provocar desmoralización entre los integrantes de la estructura y limitar actividades delictivas en Guaviare, Caquetá y sus alrededores, aunque no se descarta que la disputa por el control territorial continúe escalando en las próximas horas.












